Felipe Ñancupil, creador de contenido conocido por visibilizar pequeños negocios y ayudar a emprendedores, conversó con Página 7 sobre su camino en redes sociales y el proyecto con el que busca ampliar ese apoyo.
El ingeniero civil industrial de la Universidad de Chile, nominado a Mejor Influencer en los Premios Cordillera 2026, creció viendo a su madre sacar adelante un negocio de pastelería. Antes de hacerse conocido en internet, fue director de una incubadora de negocios.
Más allá de los videos, Ñancupil adelantó que prepara una iniciativa para personas que atraviesan dificultades económicas.
“Tengo más proyectos con emprendedores, tengo alguna idea ahí de realmente tratar de cambiar la vida de emprendedores que están medio quebrados, que tienen algunos problemitas medio graves”, explicó.
Felipe Ñancupil y el nuevo desafío con emprendedores
El influencer aclaró que la propuesta todavía no está en marcha, aunque ya avanzó con sus primeras grabaciones: “Todavía no lo he partido, ya he hecho algunas tomitas, algunas cosas, todavía no lanzo nada. Pero ahí en eso estoy trabajando ahora”.
¿Quién es Felipe Ñancupil? El influencer que ayuda a emprendedores
Puede que muchos se hayan encontrado alguna vez con uno de los videos de Felipe mientras pasaban por Instagram o TikTok.
Él se convirtió en uno de los creadores de contenido chilenos que más han llamado la atención por una particular misión: utilizar el alcance de sus redes para visibilizar pequeños negocios, comerciantes y personas que buscan una oportunidad.
La cercanía que muestra Ñancupil con pequeños comerciantes y emprendedores no apareció únicamente cuando comenzó a sumar seguidores.
Su propia historia familiar estuvo marcada por el trabajo y los negocios, especialmente a través de su madre y su emprendimiento de pastelería. “Mi forma de entender el emprendimiento viene de mi familia y principalmente de mi mamá”, afirmó a Página 7.
“Yo vi toda mi vida lo que significaba trabajar, esforzarse, partir con poco y seguir adelante aunque las cosas fueran difíciles. Por eso quizás tengo una sensibilidad especial con los emprendedores, porque cuando veo a alguien trabajando en una feria, vendiendo en la calle o tratando de sacar adelante un negocio familiar, para mí no es una historia ajena. Yo veo a mi familia ahí”, relató.
Aquellas experiencias terminaron conectándose años después con sus conocimientos en negocios, marketing y redes sociales.
Pese a que es su rostro el que aparece en pantalla, Ñancupil tiene claro que el impacto de sus videos no depende únicamente de él.
Por eso, al hablar directamente con quienes alguna vez se encontraron uno de sus registros mientras recorrían sus redes sociales, comenzó agradeciéndoles.
“Porque cuando yo decido ayudar a alguien, yo soy solamente el canal. Puedo encontrar la historia, hacer el video y publicarlo, pero después hay miles de personas que comentan, comparten, van a comprar, depositan plata, entregan su tiempo o utilizan sus propios recursos para ayudar a alguien que ni siquiera conocen”.