María José Necochea le dio radical giro a su vida: actriz tomó “visceral” pero “profunda” decisión
María José Necochea decidió darle un radical giro a su vida: la actriz se fue a vivir a Buenos Aires, en Argentina.
“Fue una decisión bien visceral, pero muy profunda, no fue impulsiva”, reconoció la actriz en diálogo con Página 7.
“Venía sintiendo hace rato que podía arriesgarme más y arraigarme menos, sobre todo a las cosas. Argentina siempre me ha tirado mucho, por su escena, su intensidad, su cultura, su gente”, manifestó la intérprete.
Asimismo, esta nueva etapa “me desafía me conmueve, me energiza. Tengo familia y amigos aquí y siempre Buenos Aires me ha hecho sentir muy cómoda y feliz”.
El “golazo” de María José Necochea con su nueva vida en Buenos Aires
Y es que, según contó a nuestro medio, Necochea frecuentaba dicha ciudad hace años, siempre ligada a su gran pasión: la actuación.
“Desde hace un par de años empecé a venir mucho más seguido, motivada por el teatro y… algo más. Y en un minuto se volvió evidente que era ahora o nunca“, expresó.
“Además, coincidió con un momento importante: mi hija salió del colegio y se va a estudiar a España. Entonces, también había un cierre de etapa importante para mí y entendí que era momento de abrir otra, sin miedo”, añadió.
Eso, sumado a que “mis padres aún están súper autovalentes y me saqué un poco el temor y la culpa de la ‘hija única’. Con su apoyo pude tomar la decisión”.
En esa misma línea, la actriz de producciones como Pobre Novio y Verdades Ocultas señaló que todo en su vida “se alineó” para cruzar la cordillera.
“Al mismo tiempo empecé a estudiar producción teatral aquí y a mover un proyecto muy querido que generó interés, así que todo se alineó. ¡No me la creo aún! Venirme a un lugar que amo, a trabajar en lo mío y con un proyecto y gente que admiro, es un golazo“, indicó.
De todas formas, sinceró que todo fue “agotador” y “difícil de soltar”, pero “hay algo muy vivo en esto. No fue un salto al vacío, fue un salto hacia algo que ya venía sintiendo hace rato en relación al riesgo y el caminar más liviana”.
“Lo más difícil fue despedirme de mi hija, por lejos. Yo esperaba que ella se fuera antes que yo, pero el tiempo y el proyecto de teatro quisieron otra cosa. Hay algo muy emocional en irse, no es solo logístico”, añadió.
-¿Dónde estás viviendo y cómo han sido estos primeros días en Argentina?
Estoy en Buenos Aires en el limite entre Palermo y Recoleta, por ahora. Estoy sola, pero muy acompañada.
Han sido días intensos, de mucho movimiento, pero también muy estimulantes. Todo es nuevo y eso me tiene muy arriba. También el llegar a un lugar donde las cosas no están fáciles, te hace valorar más lo que es realmente imprescindible.
-¿Es una decisión definitiva o piensas volver a Chile en algún momento?
No sé si es definitivo. Me vine abierta a vivir esto en serio. Chile siempre va a estar, pero hoy estoy acá, enfocada en este proceso.
No sé mañana qué va a pasar, pero por lo pronto los proyectos de teatro aquí por suerte no duran dos meses, son de larga data y sobre todo si estás en Corrientes. Igual estoy al lado y dispuesta a disfrutar, a mis casi 50, el salir de mi zona de confort.
–¿Tu foco está en actuar o en otros proyectos?
Actuar siempre está, amo hacerlo y obvio que si se da será maravilloso. Pero hoy estoy más amplia: produciendo, generando proyectos, abriendo espacio. No vine solo a actuar.
Además, mi ‘pata’ en Chile me mantiene aún produciendo los proyectos que siguen vigentes como Reunión de Apoderados. Dejé mi personaje, pero no la producción de la obra que lleva ya dos años y ahora volvió a Teatro San Ginés .
Este proyecto en el que estoy ahora es un sueño cumplido y estoy abierta a todo lo que venga de él.