Magdalena Müller recordó paso por Amango y explicó éxito de la serie juvenil a 19 años de su estreno
Magdalena Müller reflexionó con gratitud sobre su participación en la serie juvenil Amango y el impacto que tuvo en su carrera profesional.
La actriz destacó que el éxito del proyecto radicó en el talento genuino de un elenco joven apasionado por diversas disciplinas artísticas, como la música y la danza.
“Amango tuvo mucha magia. De alguna manera fueron nuestros comienzos en la actuación. En mi caso, no es mi primer proyecto, pero sí es el primero que tuvo la repercusión que tuvo”, comentó a Página 7.
“Creo que todos tenemos tanto que agradecerle a ese proyecto. Nos dio la visibilidad, nos dio la oportunidad de ser como estas estrellas jóvenes en ese momento”, agregó entre risas.
“Al día de hoy lo veo y es casi una vida paralela, porque yo no seguí la carrera de cantante, que entiendo que es más parecido a eso. Como actriz no vivo esa euforia, eso que se vivía cuando uno se subía al escenario. Éramos como unos popstars. La gente lloraba, nos tiraban peluches”, continuó.
Magdalena Müller analiza el fenómeno Amango
Además, resaltó la calidad de la producción y la composición musical como elementos clave que permitieron conectar emocionalmente con el público de la época.
“Tiene mucho que ver con que la serie estaba súper bien hecha, súper bien planteada. Estos nueve chicos que estaban persiguiendo sus sueños artísticos le dieron un lugar a mucha gente que tiene esa pulsión”, indicó.
“También fue un acierto la música creada para la serie. El trabajo que hicieron Koko Stambuk y Gonzalo Yáñez fue impecable. Y Nicolás Allende, el creador, fue muy asertivo. Logró encontrar un elenco de niños y niñas, porque realmente éramos niños, que amábamos el arte y creo que eso se traspasaba mucho en la pantalla”, sostuvo.
En esa línea, Magda destacó que al día de hoy, ella y sus excompañeros siguen ligados al arte. “Creo que todos somos artistas porque siempre lo fuimos. Éramos niños artistas. Vivíamos del arte hace mucho tiempo en el sentido de que ocupaba un lugar importante en nuestras vidas”, recordó.
“Yo bailaba ballet desde los 5 años y así todos mis compañeros, cada uno en su área. La Carito también era bailarina de ballet. Denise, Augusto, Kevin y la Gabi amaban el canto y se habían desarrollado en el área de la música. El Dani tenía 11 años y ya era pianista. Él es músico, toca todos los instrumentos que te puedas imaginar”, sostuvo.
Para la actriz, eso se traspasaba a la pantalla. “La gente veía que nosotros amábamos realmente el arte, era muy genuino. Y teníamos esto también, que éramos quizás un poco como niños, no sé si éramos ingenuos, como que teníamos una frescura”, señaló.
“Quizás, de alguna manera, tampoco éramos tan conscientes de lo que se estaba provocando. Nosotros lo disfrutábamos y lo pasábamos chancho. Creo que eso siempre se traspasa”, concluyó.