Entrevistas

Yiego Pizarro sobre su experiencia en Fiebre de Baile y su deseo de llegar al Movistar: “Me veo ahí”

Las reflexiones de Yiego Pizarro sobre su experiencia en ‘Fiebre de Baile’
Editada por Página 7

Una de las sorpresas de esta temporada de Fiebre de Baile es, sin duda, Yiego Pizarro. Desde su campaña en redes sociales bailando en el metro, el joven llegó a la pista del programa de Chilevisión para conquistar tanto al jurado como al público.

“Yo estoy viviendo mi sueño día tras día. Para mí es una ilusión estar aquí, porque siempre lo soñé. Desde que tenía 16 años que empecé a bailar y este era un objetivo, uno de los tantos que tengo, y siento que lo estoy pasando increíble”, comentó a Página 7 durante la premiere de HBO de La Casa del Dragón III.

Por lo mismo, aseguró que “todos los días trato de estar contento aquí, de relacionarme bien con mis compañeros y de vivir el momento”.

Y es que, a estas alturas de la competencia -donde ya se vive una suerte de recta final-, puede pasar cualquier cosa, ya que los domingos de eliminación terminan siempre con muy buenas notas del jurado.

“Nadie tiene asegurado su puesto en Fiebre de Baile“, destacó el participante.

¿Cómo vive Yiego el día a día en Fiebre de Baile?

“Igual es complicado porque esta temporada se está alargando un poquito más de lo que era, entonces se van acabando las ideas. Hay que generar nuevas ideas, bailamos todos los días, ensayamos todos los días, entonces igual cuesta. El cansancio mental es harto”, reconoció el joven.

De hecho, sostuvo que ese agotamiento supera la parte física, pues les impide pensar en nuevas propuestas para sorprender en la pista.

Pese a ello, Yiego Pizarro destacó el tremendo apoyo que ha sentido del público, tanto en el set de televisión como en redes sociales.

“La verdad es que todo esto para mí es nuevo. Sentir el cariño del público, de la gente, de mis seguidores, eso es todo, la verdad. Más que una nota, siento que el cariño de la gente es invaluable y de verdad estoy demasiado agradecido, porque me gusta compartir con la gente”.

“En cada capítulo siempre trato de ir antes para saludar, sacarme fotos, porque de verdad es todo un sueño para mí, entonces trato de vivirlo a concho”, indicó.

Como parte fundamental de este proceso surge su dupla: Geraldine Muñoz, una de las bailarinas más queridas por el público.

“Compatibilizamos súper bien desde el momento uno. Empezamos, llegó y me tiró una talla de una… De repente nos tiramos tallas pesadas, cosas así, pero como de hermanos, y siento que de verdad agarramos mucha confianza desde el inicio y disfruto mucho los ensayos“, comentó.

“Con la Francia también, que es mi coach, estamos muertos de la risa todo el rato. De verdad es muy genial todo”, añadió.

Amistades y ambiente laboral

Además de su bailarina y su coach, Yiego no quiso dejar de destacar otros buenos lazos que ha forjado dentro del programa.

Uno de ellos era Diego Venegas, que ya fue eliminado de la competencia, pero también “la Anto, Itay, la Ale Araya, Raffo. Y de los bailarines, el Cano (Rodrigo Canobra), y con la Geral que también comparto todos los días”.

“En general, compartimos todos. Tratamos de compartir mucho, como que siempre estamos tirando la talla, poniendo música, nos ponemos a bailar en la zona de maquillaje, entonces es un buen ambiente que se vive aquí, la verdad”, señaló.

El costo personal y proyecciones de un posible premio

Lo cierto es que, aunque está cumpliendo un sueño, como él dice, la participación de Yiego Pizarro en el programa le trajo costos personales importantes, como terminar su relación de pareja.

“Literal, todos me dicen que soy el niño símbolo de Fiebre de Baile. Mi relación es con Fiebre de Baile. Como que yo estoy dándolo todo, de verdad. Siento que esta puede ser la única oportunidad”, comentó al respecto.

Es que llegar a la televisión, la posibilidad es de una en un millón, y que me hayan elegido a mí lo tomo como una pura oportunidad. Esta es la oportunidad que tengo para desarrollar lo que quiero hacer, para abrirme puertas a más cosas. Entonces, literal, yo llego a la casa y estoy todo el rato pensando, conversando, poniéndome en supuestos y más”, agregó.

Por lo mismo, confesó que no tenía tiempo para ver a su polola y compartir con ella tranquilamente, y lo más “sano” a su juicio era terminar.

¿Y qué pasará cuando termine el programa? ¿Vendrá el duelo correspondiente y la reflexión?

“Puede que sí. O sea, puede que después me sienta con menos ánimo con todo, porque igual yo quiero harto a la Maca (su ex). La Maca es una mujer increíble, lo tiene todo. Entonces la cosa va más por eso, porque siento que este es mi sueño y es la oportunidad que tengo y todo”, respondió.

De hecho, su mente está puesta en la meta de instalarse en la final de la competencia y llegar a presentarse en el Movistar Arena.

“Me veo. Lo quiero decretar, de verdad. Sería increíble sentir el apoyo de la gente, los gritos. Una infidencia: siempre yo soñé con ese momento. De hecho, grababa en mi celular diciendo ‘tú lo vas a lograr’, así que de verdad, lo dejo en manos de Dios. Todo puede pasar. Voy a vivir el día a día, no me voy a presionar tanto con llegar al Movistar por ahora, pero ese es el enfoque”.

La primera temporada de Fiebre de Baile tuvo un premio millonario, y en este ciclo debería repetirse algo similar. ¿Qué ha pensado Yiego sobe la posibilidad de quedarse con ese dinero?

Inversión, la verdad. Siento que tengo que crecer en todo lo que es artístico. Me encantaría poder estudiar actuación, poder desarrollarme ahí, en el canto igual, ¿por qué no?“, se aventuró.