“La creatividad lo salva del desastre”: Silvio Caiozzi emocionó en CINELEBU con íntimo cortometraje
Con una historia íntima, silenciosa y profundamente humana, el reconocido cineasta chileno Silvio Caiozzi volvió a emocionar con El viejo y el reloj cucú, cortometraje protagonizado por Ramón Núñez que tuvo su competencia oficial en el Festival Internacional de Cine de Lebu (CINELEBU).
La obra, grabada durante la pandemia, aborda la soledad, el encierro y la imaginación en la tercera edad, todo prácticamente sin diálogos. La cinta sigue la vida de un anciano que permanece aislado en su casa, encontrando refugio en su mundo interior y en un antiguo reloj cucú.
En conversación exclusiva con Página 7, Caiozzi explicó por qué decidieron esperar varios años antes de estrenar el proyecto.
“Después de la pandemia vino un periodo del país bastante irregular, bastante complicado. Como no teníamos ningún apuro, empezamos a esperar a que yo me mejorara bien y a que llegara un momento más tranquilo, que es este”, comentó.
El director de Coronación y La luna en el espejo aseguró además que hoy existe un ambiente distinto para presentar una historia de estas características. “Pensamos que en este momento la gente está más dialogante. Años atrás nadie dialogaba con nadie”, reflexionó.
Una historia nacida desde el encierro
La idea del cortometraje surgió precisamente durante los meses más duros del confinamiento. Según relató el cineasta, las imágenes del protagonista comenzaron a aparecer de forma espontánea mientras vivía aquella experiencia.
“Ese viejo frente al reloj cucú es lo que me imaginé en el encierro de pandemia. Este pobre anciano queda encerrado porque su propia familia lo protege. No puede salir, no puede hacer nada, solo mirar su reloj cucú”.
Lejos de buscar una moraleja explícita, Caiozzi explicó que la película nació desde emociones personales y desde aquello que lo conmovía visualmente.
“Las cosas que uno tiene adentro empiezan a salir solas. Cuando haces las cosas al revés en el cine, terminas haciendo panfletos”, sostuvo.
El realizador también destacó el papel clave de Ramón Núñez, a quien eligió desde el inicio para interpretar al protagonista.
“Su capacidad actoral es extraordinaria. Permitía que el espectador pudiera recibir emociones y contenidos solo a través de su mirada y de su rostro”, afirmó Silvio Caiozzi.
De hecho, explicó que gracias al trabajo del actor pudo acercar cada vez más la cámara y construir una película basada en primeros planos cargados de emoción.

“Fue una de las experiencias más gratas”
El productor y cineasta Edgardo Viereck también conversó con Página 7 y valoró el ambiente que se vivió durante el rodaje. “Fue una de las experiencias más gratas que hemos tenido como filmación y producción”, recordó.
Asimismo, explicó que eligieron el Festival Internacional de Cine de Lebu porque consideran que se transformó en un espacio fundamental para el cortometraje nacional.
“Es un festival que ha crecido mucho y que impresiona por la madurez que ha adquirido como evento y como espacio para el cortometraje”, señaló.
Sobre el desafío de construir una historia prácticamente sin palabras, Viereck aseguró que nunca dudó del resultado. “Cuando leí el guion, me conmovió. Yo sabía cómo iba a quedar porque le conozco la mano a Silvio”, indicó.
Finalmente, el productor destacó nuevamente la interpretación de Ramón Núñez y aseguró que el actor “era la opción ideal” para darle vida a este anciano marcado por la soledad, el encierro y la imaginación.