Kurt Carrera estrenó una nueva faceta en televisión en el programa Fiebre de canto, después de haber participado en muchos otros formatos.
En conversación con Página 7, repasa cómo ha vivido su paso por el programa, qué espera de él y cómo ve las polémicas que lo rodean.
Cuando le propusieron participar, lo tomó como un desafío más, pues era lo único que le faltaba hacer en pantalla. Pronto descubrió que el canto exige mucho trabajo y que los jurados, “capos de la música”, no perdonan, sobre todo para alguien que no es cantante.
Al principio se sentía incómodo. Acostumbrado a hacer reír en todo lo que emprende, le costaba asumir un tono serio frente a las cámaras. “Soy serio en mi casa, pero en pantalla me cuesta”, reconoce.
Con el tiempo aprendió a tomarse el canto de forma más profesional y hasta descubrió una voz que no sabía que tenía. Valora el trabajo de los coaches y la compañía de María José Quiroz, su mejor amiga, que lo hace sentir más protegido.
Tampoco imagina llegar tan lejos, por lo que no se ilusiona con una eventual final. Asegura que hay competidores que cantan “20 veces más” que él, además de que su agenda reúne muchas otras actividades.
Reconoce con humor que “si llego a la final, voy a morir”. Kurt señala que su meta es avanzar todo lo que pueda, hasta donde le alcance.
Kurt Carrera habló sobre las polémicas de Fiebre de canto
Sobre el rumbo del programa, cree que Fiebre de canto repunta y que, entre el primer capítulo y los actuales, todos los participantes han mejorado.
Del regreso de Mauricio Pinilla destaca su calidad humana: lo describe como “puro corazón”, simpático y muy fácil para trabajar. Recuerda además el video en que Miguel Bosé escuchaba la canción que dio la vuelta al mundo.
Frente a los cruces entre Luis Jara y Vasco Moulián, la ve con buenos ojos. “Maraviloso, a la gente le encanta”, señala, y destaca el olfato de Fanny Cuevas para soltar comentarios en el momento justo. “Yo creo que eso le hace muy bien al programa”, concluye.