El pasado fin de semana, Felipe Izquierdo regresó con su aclamada versión de stand-up, luciéndose en el Teatro Mori Vitacura con su característico y desafiante humor.

“En esta nueva entrega, nos invita a cuestionar la realidad que nos rodea, planteando la sospecha de que todo podría ser parte de un gran complot”, adelanta la reseña de su show.

Con su afilado ingenio, el actual participante de Fiebre de Baile invita al público a sumergirse “en un mundo donde las expectativas están sobrevaloradas y el humor es la mejor forma de enfrentar la confusión”.

Los días domingo, del 5 al 26 de abril, el actor estará presentándose con la apuesta Soy el único que nome conozco, a las 19:30 horas. En diálogo con Página 7, reveló algunos detalles de este desafío paralelo al estelar de Chilevisión.

Felipe Izquierdo saca risas en el teatro y la pista de baile

“Llevo muchos años en el Mori; ya casi soy parte de los activos”, comenzó bromeando respecto al show que, en efecto, arrastra varias temporadas.

“Para mí, el stand-up ha sido un encuentro que tiene algo de catártico, porque tengo una rutina que siempre la voy transformando, arreglando. Hay otras dos grandes partes que son de actualidad y una más de reflexión”, analizó.

Según palabras de Felipe Izquierdo, esa reflexión “sale muy desde el coxis, o sea, como que mi racionalidad está conectada directamente con el lado emocional. Yo hay cosas que siento intuitivamente y las digo de una manera que funciona ahí”.

“Lo tenía un poco Coco Legrand, en el sentido de hacer un análisis social, no solo chileno, sino del mundo, de la demencia, de este frenético instante de individualismo y de multiversos“, expresó.

El actor detrás de Elvira indicó tamién que se siente muy cómodo con este formato, sobre todo porque comenzó a hacer un ejercicio que antes no hacía: quedarse al final de cada función para saludar al público.

Una sorpresa con la comedia

“Me saco fotos y ahí me dicen cosas que son realmente motivadoras. Me agradecen mucho lo que vieron, me hablan de que se fueron a reír, pero hay temas que los tocan”, reconoció Felipe.

“Muchas veces puedes menospreciar al público pensando que la gente no va a entender. Pero la gente es igual que uno, y están mucho más conectados de lo que uno cree con el pensamiento reflexivo. El stand-up y el humor no debieran evadir el pensamiento puro y duro”.

Finalmente, dijo que “la gente cree que lo cómico es una chacota tonta y eso es un preludio de un intenso mensaje que va a la critica más radical sobre la realidad. Por eso, los buenos comediantes son desde Chaplin, Cantiflas o Roberto Gómez Bolaños… que todo lo que hacían era un velo de un gran contenido que no necesariamente es fácil de entender a la primera”.

“Creo que esa es la comedia. Y en Chile los buenos comediantes son personas reflexivas, que plantean cosas que son de identidad común, pero luego dicen ‘bueno, esto nos pasa por tal cosa’. Eso es”, cerró.