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Elías Collado, reconocido por participar en teleseries de Mega, ha dado un giro en su vida al enfocarse en estudiar Periodismo, conducir el noticiero juvenil ‘¿Qué sucede?’ de NTV y crear contenido en redes sociales. Reflexiona sobre la exposición pública desde joven, su decisión de priorizar el periodismo y su identidad genuina lejos de las expectativas de otros. Aunque la actuación sigue siendo importante para él, reconoce la necesidad de adaptarse al futuro del entretenimiento con proyectos transmediales. Además, destaca el desafío personal de utilizar las redes sociales como herramienta de comunicación y su agradecimiento por explorar distintas áreas a su corta edad.

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Muchos televidentes recuerdan a Elías Collado por sus participaciones en teleseries de Mega durante su infancia y adolescencia.

Sin embargo, hoy el joven actor de 18 años y comunicador está enfocado en una nueva etapa: estudiar Periodismo, conducir el noticiero juvenil ‘¿Qué sucede?’ de NTV y abrirse camino en el mundo digital con contenido en redes sociales.

En conversación con Página 7, el intérprete reflexionó sobre la exposición pública desde pequeño, su decisión de priorizar el periodismo y cómo ha intentado construir una identidad más genuina lejos de las expectativas que otros tenían sobre él.

“Crecer con exposición pública tiene algo paradójico: el cariño de la gente es genuino y uno lo agradece, pero con los años me pregunté si ese cariño no viene acompañado de una cierta apropiación”, comenzó señalando.

En ese sentido, hizo una profunda reflexión sobre la fama y el reconocimiento público. “No todo el mundo tiene la oportunidad de ser felicitado por su trabajo por un público masivo; el panadero, el enfermero, el profesor hacen su trabajo igual de bien y nadie les aplaude en la calle. Nosotros sí tenemos esa oportunidad, y eso hay que valorarlo”, expresó.

“Pero también hay que cuestionarlo: la televisión convierte a las personas en figuras casi de dominio público, y la cultura de idolatrar a quienes aparecen en pantalla dice más sobre cómo funcionan los medios que sobre quiénes somos realmente. A eso súmale la adolescencia, que es una etapa donde uno ya de por sí vive pendiente de la aprobación de los demás”

No obstante, reconoció que durante su adolescencia la exposición le generó inseguridades. “Sentía que tenía que cumplir con una imagen, con expectativas que otros habían construido de mí. Con el tiempo aprendí a soltar eso y a ser más genuino, y creo que fue la mejor decisión”, afirmó.

Decisión de estudiar Periodismo y no Teatro

Actualmente, Elías Collado está estudiando Periodismo en la Universidad de Santiago, decisión que tomó tras cuestionarse cuál era el aporte que quería entregar profesionalmente.

“En algún momento tuve que hacerme una pregunta honesta: el teatro me hace feliz, me divierte, me da un espacio de desarrollo artístico, pero ¿qué le entrego yo al mundo desde ahí?”, comentó.

Según explicó, su experiencia en NTV fue clave para tomar ese camino. “Descubrí que me importa profundamente generar las conversaciones que Chile necesita tener, con criterio y al alcance de todos. Eso me llevó al periodismo”, sostuvo.

“Respecto a la actuación, tengo una creencia: el teatro es un arte de oficio, de los más prácticos que existen. Se puede estudiar mucho, pero el resultado final siempre se mide en el escenario o en la pantalla. Llevo años formándome en eso desde la práctica, y no descarto profesionalizarme académicamente en el futuro, ya que entrega herramientas que son necesarias. Pero hoy mi prioridad es el periodismo, y creo que ambos mundos se complementan más de lo que parecen”

De todas maneras, aclaró que la actuación sigue siendo parte importante de su vida. “La actuación nunca la he abandonado, y no pienso hacerlo. Para mí, actuar es como jugar a ser otra persona por un período de tiempo”, indicó.

“Hay algo en ese proceso de creación, en construir una escena, que extraño y que el periodismo no reemplaza. Pero más allá de la nostalgia, lo que me interesa es pensar cómo se actúa hacia adelante. Muchas de las ideas que se podían hacer, ya se hicieron. Hoy existe una cantidad de plataformas y formatos que obligan a repensar todo”, reconoció.

Eso sí, aseguró que le interesa volver a actuar en proyectos distintos a los formatos tradicionales. “El futuro del entretenimiento me parece que inevitablemente se tendrá que adaptar a proyectos transmediales que unan televisión, streaming, teatro y redes sociales en un mismo formato”, planteó.

Elías Collado y su desafío con las redes sociales

Otro de los temas que abordó fue su relación con las plataformas digitales y la creación de contenido, ámbito en el que ha comenzado a mostrarse más activo durante el último tiempo. “Durante mucho tiempo tuve una cantidad ‘importante’ de seguidores y, honestamente, no sabía qué hacer con eso”, admitió.

Asimismo, explicó que durante años sintió incomodidad con las dinámicas de las plataformas digitales. “Las redes siempre me costaron, no me salían naturales, no le encontraba el sentido, y el resultado se notaba”, dijo.

Con el tiempo, entendió que el entorno digital también podía transformarse en una herramienta para comunicar. “El mundo digital no es solo entretenimiento, es un ecosistema completo con sus propias lógicas, comunidades y posibilidades. Y si quiero comunicar, no puedo ignorarlo”, aseguró.

Sin embargo, también criticó la constante búsqueda de perfección que domina el mundo virtual. “Todo el mundo muestra su mejor versión; todo es bonito. Y yo quiero hacer lo contrario, mostrar que las cosas no siempre salen bien, que hay dudas y hay belleza en eso”, reflexionó.

En esa línea, reconoció que subir contenido todavía representa un desafío personal. “Antes de subir algo, me surgían mil preguntas: ¿y si sale mal?, ¿y si se burlan? Ese primer salto es el más difícil, pero también el más liberador”, confesó.

Su presente entre la universidad, NTV y el teatro

Actualmente, Elías divide su tiempo entre la universidad, el noticiero juvenil de TVN y el teatro universitario, algo que reconoce no siempre es fácil de equilibrar.

“La verdad es que aún no lo sé del todo. Mucha gente debe suponer que tengo una vida resuelta, que todo fluye fácil y naturalmente, no hay nada más lejos de la realidad”, señaló entre risas.

Pese a las dificultades, asegura sentirse agradecido de poder explorar distintas áreas a su corta edad. “Soy joven y tengo la oportunidad de explorar mucho, y creo que la ambición y la valentía de asumir desafíos sin sentirse 100% preparado pueden abrir instancias muy valiosas”, afirmó.

Sobre el apoyo que ha recibido, también destacó el rol de su entorno cercano. “He hecho mucho sacrificio para conseguir mis cosas, pero sin el apoyo de mi familia, mi equipo y la gente que me rodea, no podría hacer la mitad de lo que hago. El mérito nunca es solo individual”, recalcó.

Sus referentes y proyectos actuales

El joven comunicador también habló sobre el tipo de periodista que le gustaría ser en el futuro y dejó clara su intención de acercar la información a las personas.

“Quiero enfocarme en la actualidad, en lo político y lo social, generar las conversaciones que son importantes con criterio y sin condescendencia, porque creo que a Chile le falta mucho eso. En el canal, nos han acompañado en este proceso de formación y uno de los grandes desafíos que hemos tenido es no apegarse a lo impuesto, no replicar lo que hacen los demás noticieros, hacer un periodismo diferente, cercano, no tan rígido. Creo que en Chile se ha confundido el profesionalismo con lejanía; se habla en términos que la gente en sus casas no entiende, eso aleja”.

Consultado por periodistas que admira, Elías mencionó en primer lugar a su padre, Simón Collado. “Es periodista deportivo y, aunque no me logró contagiar del todo de su espíritu deportivo, aunque cada vez lo logra un poco más, siempre ha sido un orgullo escucharlo y verlo trabajar”, contó.

“De pequeño lo escuchaba en la radio, y eso es algo impactante para un niño”, recordó.

Asimismo, destacó las enseñanzas que ha recibido de él. “Pertenece a una generación que no tenía ninguna de las facilidades que tenemos hoy. De él he aprendido el sacrificio y las ganas de hacer las cosas bien de verdad, no solo ‘cumplir por cumplir’, sino comprometerse con los proyectos”, expresó. “Me dicen que cada vez me parezco más a él, y no podría estar más orgulloso de eso”, añadió.

Otro de sus ejemplos es un histórico rostro de TVN. “El otro referente que siempre tengo presente es Pedro Carcuro. Hasta el día de hoy tiene una calidez frente a la cámara que produce genuinas ganas de verlo”, aseguró.

Finalmente, reveló algunas metas personales que intenta mantener pese al poco tiempo. “Paralelamente intento hacer ejercicio y aprender ajedrez, aunque son las actividades que primero pierden espacio cuando aprieta el tiempo”.

“Ha sido un año agitado y, a veces, agotador, pero para alguien a quien le gusta hacer muchas cosas a la vez, es ese tipo de cansancio que te deja sonriente”, cerró.