VER RESUMEN

Resumen automático generado con Inteligencia Artificial

La actriz Constanza Mackenna se involucra activamente en la búsqueda de donantes de células madre junto a DKMS, motivada por la empatía y una experiencia que la conmovió al conocer a los padres de la paciente más joven en Chile en recibir un trasplante. Su compromiso nace de la sensibilidad hacia el cáncer infantil y su maternidad, aunque no tiene antecedentes familiares directos con la enfermedad. A pesar de sus temores iniciales, cambió su perspectiva al informarse sobre el proceso de donación, destacando la confidencialidad y la facilidad del registro con una simple prueba de saliva. Mackenna utiliza su visibilidad para promover la inscripción de voluntarios, enfatizando que informarse y actuar pueden salvar vidas.

Desarrollado por Bío Bío Comunicaciones

Desde una experiencia que la marcó profundamente, la actriz Constanza Mackenna decidió involucrarse en la búsqueda de donantes de células madre junto a DKMS, fundación dedicada a trabajar por los pacientes con cáncer de sangre, conectándolos con donantes compatibles de todo el mundo.

En conversación con Página 7, la intérprete explicó que su vínculo con la organización no nació desde una experiencia personal directa, sino desde una conexión emocional que hoy forma parte de su vida.

“Con DKMS tenemos una relación hace ya un año y un poco más, yo creo un año y medio”, comenzó relatando, detallando que todo se originó tras asistir a una instancia organizada por la fundación.

En ese contexto, recordó: “En esa comida había papás de una paciente que es la más joven en Chile en haber recibido un trasplante de células madre. Eso a mí me conmovió mucho”, confesó.

La infancia como motor del compromiso de Constanza Mackenna con DKMS

La actriz profundizó en lo que realmente la movilizó a asumir este rol y detalló que es el “saber que el principal cáncer en los niños es de sangre”, explicó,

Además, su maternidad influyó de sobremanera en esta sensibilidad. “Desde que fui mamá, los niños abrieron un portal en mi corazón que conectó muy bien con DKMS”, expresó.

De hecho, aunque no existe un vínculo directo que la haya acercado a esta realidad, puso énfasis en la dedicación que ella le da a su rol como embajadora.

Del miedo a un cambio de perspectiva

Además de su rol como embajadora, Mackenna también destacó un proceso personal que vivió al interiorizarse en la labor de DKMS. Según explicó, inicialmente tenía temores respecto a ser donante.

“Yo soy súper escéptica. Decía que no me quería registrar porque pensaba cosas sobre el material genético, me daba miedo”, reconoció.

“Conversando estas inquietudes con la fundación, les decía: ‘Tengo miedo de que de repente el hijo de Putin tenga que salvar a su hijo y me venga a buscar directamente’”.

Fue entonces cuando comprendió cómo funciona realmente el proceso: “Me explicaron que todo es ultra secreto, tú no puedes conocer a la persona a la que le vas a donar”.

“Me di cuenta de que la mayoría de los pacientes son niños y es difícil negarse a simplemente una prueba epigenética, que es un cotonito con saliva”, cerró.

Mira la entrevista aquí: