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La actriz Constanza Mackenna enfrentó la triste muerte de su suegro, Sergio Costabal, en febrero pasado, destacando el especial vínculo familiar que tenían. En una emotiva despedida en redes sociales, recordó su amor y enseñanzas. Dos meses después, reveló cómo abordó la pérdida con sus hijos, siendo un proceso nuevo para todos. Destacó la importancia de ser honestos con los niños sobre la muerte, y cómo han sobrellevado juntos el duelo. Mackenna reconoció el legado de su suegro en cuanto a la importancia de la familia, evidenciando cómo han fortalecido su unión tras la trágica pérdida.
Constanza Mackenna vivió un duro momento familiar en febrero pasado, cuando su núcleo sufrió el sensible fallecimiento de su suegro, Sergio Costabal.
En aquella oportunidad, la actriz evidenció el especial vínculo que tenían tanto ella como sus hijos con el padre de su esposo, Pedro.
“Voy a echar de menos tu risa, tus comentarios irónicos, tu amor por mis hijos, tu amor por tus hijos, tu voz, tus manos”, escribió en ese entonces en sus redes para despedir a su ser querido.
“Gracias por enseñarme a hacer familia, por hacerme sentir especial, por no tener miedo a decir abiertamente que Teo era tu favorito, ganándote algún que otro celo”, agregó.
Han pasado cerca de dos meses de la tragedia y la actriz abordó el vínculo con su suegro y cómo su muerte fue abordada para que sus hijos lo entendieran.
En conversación con Página 7, la intérprete expresó que “ha sido muy triste todo y ha sido un proceso largo. Pero la gente va al funeral y cierra el capítulo, pero la familia se queda enterrándolo un año de duelo… Lo que la gente cercana nos decía es que es la primera Navidad sin él, el primer cumpleaños, y todos esos hitos vuelven a revolverte la guata”.
Constanza Mackenna y cómo abordó la muerte de su suegro con sus hijos
Sobre cómo abordó la muerte con sus hijos, evidenció que para toda la familia fue algo nuevo. “Mis papás están vivos y los papás de Pedro estaban vivos y solo se habían muerto algunos abuelos”, contó.
“El abuelo de Pedro, el papá de mi suegro, está vivo, tiene 98 años. Entonces, como que ahí digo que la ley de la vida nos jugó una mala pasada, porque a los 71 años una persona sana no debería haber muerto. Es muy injusto y, a la vez, es lo que nos pasa a todos, todos vamos para allá“, reconoció.
Constanza precisó que “como no había pasado, nadie sabía muy bien cómo enfrentarlo con los niños. Algunos decían que el ataúd era una maleta, otro, un baúl de recuerdos”.
En esa dinámica contó que su hija vio a su abuelo muerto. “La Rebeca vio el ataúd abierto y lo vio adentro y me dijo ‘¿Por qué me mentiste?’. Ahí me di cuenta de que los niños son más sabios y puros que los adultos y entendió que ahí estaba el cuerpo del tata”.
“Ellos también hacen un cierre. La lección aprendida es que uno tiene que ser honesta y explicarle a los niños la verdad de la vida y que no sea un tabú. Creo que eso está súper bien”.
Proceso tras la pérdida
La actriz reveló que todo el proceso ha sido triste, “mis niños eran muy regalones del tata, lo echan mucho de menos. Hemos estado como familia con altos y bajos, mi marido ha tenido días buenos y malos. Siento que a mí me ha tocado un poco sostener esta situación”.
Finalmente, contó que hace poco celebró ocho años de matrimonio, evidenciando la enseñanza que le dejó su suegro. “A mí me pasó que la familia de Pedro, especialmente su papá, es una persona que de verdad te enseña a ser familia y cómo a ir más allá del día, como del proyecto en general. Y eso es algo que con Pedro hemos venido trabajando hace mucho rato”.
“Pero con la muerte de mi suegro fue como poner ese acento en que sí, realmente estamos en ese lugar, en el que él siempre quiso transmitirle a sus más cercanos, que la familia es lo más importante de todo”, cerró.