Benjamín Nast se siente reflejado con The Bear, la exitosa serie sobre la caótica vida de un chef
La vida de un cocinero con un local o restaurante propio que sacar adelante puede ser muy complicada. Justamente esa es la premisa que busca retratar la exitosa serie The Bear y con la que el chef chileno Benjamín Nast también está de acuerdo.
Página 7 conversó con el profesional de la cocina en el lanzamiento de la nueva temporada de Top Chef VIP, donde analizó la ficción de Disney y las similitudes de la historia con su propia experiencia.
The Bear acaba de estrenar su cuarta temporada y en resumen narra la historia de “Carmy” (Jeremy Allen White), un chef que intenta lidiar con el trauma de la muerte de su hermano mientras intenta rescatar a una deteriorada tienda de sándwiches en un restaurante exitoso.
En ese sentido, Nast indicó que la serie se adapta muy bien a lo que es realmente la vida de un chef, sobre todo en la dificultad de compatibilizar su vida personal con llevar las riendas de un negocio.
“Yo ví las dos primeras temporadas y me encantaron. La tercera no la he terminado, la empecé a ver y quedé a medias”, partió admitiendo de entrada.
Benjamín Nast y su análisis a The Bear
Pero eso le bastó para hacerse su opinión: “Lo que más me gustó es que refleja bastante bien lo que es la vida no solamente del cocinero, sino que también la vida del que tiene un restaurante”, destacó.
Y es que el chef es dueño de los restaurantes Demencia y De Calle, algo que, según dejó entre ver, es bastante exigente de mantener.
“Yo soy chef y tengo restaurante, entonces vivo constantemente con esa traba de que siempre se echa a perder algo y hay que solucionarlo. Por ejemplo, si se te echa a perder la campana de la cocina no puedes abrir y estos son negocios, tienen que estar funcionando, entonces esa parte la refleja muy bien”, señaló.
Las dificultades de un chef en su vida privada
Pero, además, Nast no ocultó que su profesión y estar involucrado en el negocio gastronómico también le ha dado dificultades en su vida personal y amorosa.
“Otra parte que refleja bien, y que a mí me pasa, tiene que ver con las relaciones. Pucha, es un desastre…”, dijo con total sinceridad y algo de pesar.
“Tenemos problemas con nuestras parejas, pero constantemente por lo mismo, porque no tenemos tiempo para nada. Al final priorizamos nuestro negocio antes que las relaciones“, expuso.
“Esa parte la muestran muy bien con ese conflicto interno que tenemos nosotros y a mí me gusta”, destacó.
Eso sí, sobre este punto, el chef nacional reparó en que esta problemática, “no es culpa de la profesión, es culpa de uno mismo. Yo he aprendido con el tiempo que aquí hay que separar las cosas y hay que aprender a saber soltar. Hay cosas que uno no puede manejar nomás”
“Hay cosas que lamentablemente ya no dependen de ti y tienes que empezar a enfocarte en las cosas importantes como pasarlo bien, estar con tu gente, polola, amigos, familia, hijos. Hoy en día para mí ese es mi foco y lo más importante“, cerró.