Ariel Osses y Evelyn Leighton hablan de su deseo de adoptar: “Queremos agrandar la familia”
A días de cumplir su primer año de matrimonio, el pasado 17 de octubre, Ariel Osses y su esposa, Evelyn Leighton, repasan con Página 7 cómo ha sido su vida en común.
Hablan del círculo de amigos con quienes comparte proyectos en redes sociales, del proceso de salud que enfrentaron juntos y de sus planes de ampliar la familia.
Reconocen que aunque muchos les advirtieron que todo cambiaría tras el matrimonio, aseguran que ocurrió lo contrario.
Un año de casado y una transformación compartida
Según cuentan, las predicciones de peleas y cambios nunca se cumplieron. “Nos llevamos mejor que antes, de hecho”, afirma él. Ella complementa que recomienda el matrimonio sin dudar, y lo define como una linda experiencia.
Parte de ese bienestar, explican, se debe al grupo de amigos y creadores con quienes comparten contenido, entre ellos otras parejas que están casadas o a punto de hacerlo. Para ellos, ese es uno de los mayores atractivos de crear contenido en redes sociales. “Tenemos un bonito grupo, nuestro entorno, nos llevamos súper bien”, indica.
El otro gran capítulo de la pareja fue la transformación física que ambos vivieron y mostraron a su audiencia. Ariel relata que ella lo impulsó a realizarse una cirugía bariátrica, después de que un médico le dijera que, con 30 años, parecía una persona de 65.
Más tarde, los exámenes de ella también derivaron en una operación. Ella padece tiroiditis de Hashimoto y celiaquía, condiciones que dificultaban bajar de peso.
Para ambos, el resultado fue ganar salud: poder caminar durante horas, correr y llevar una vida activa. “La operación me dio una segunda oportunidad de vida”, resume Osses.
El sueño de Ariel Osses y Evelyn Leighton de agrandar la familia
La pareja admite que la pregunta por los hijos ha sido un tema delicado, sobre todo tras los comentarios que recibieron cuando compartieron una imagen creada con inteligencia artificial de cómo serían sus hijos.
Explican que no pueden tener hijos propios, pero no descartan formar una familia más grande mediante la adopción. Su idea es acoger a una pareja de hermanos, ya que en los hogares de protección muchos niños son separados.
Desde ese deseo, lanzan un mensaje a otras familias que atraviesan situaciones similares. “Pensamos que si le podemos dar una buena vida y una mejor experiencia, ¿por qué no hacerlo? Si podemos aportar en eso, bien”, plantea Leighton.