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El regreso de los realities a Mega trae consigo el ingreso de Álvaro Ballero y su exesposa Ludmila Ksenofontova a Volverías con tu ex? 2, donde deberán convivir y enfrentar su pasado tras 17 años juntos. Ballero revela sus sentimientos por Ludmila y la posibilidad de una reconciliación, aunque reconoce que hay diferencias irreconciliables. A pesar de la falta de tiempo como pareja, ambos asumen el desafío, cuidando el impacto en sus hijos con terapia y apoyo familiar durante su ausencia en el programa.
El regreso de los realities a Mega promete encender la pantalla, y uno de los ingresos que más expectación genera es el de Álvaro Ballero junto a su expareja, la rusa Ludmila Ksenofontova.
Tras un mediático quiebre luego de 17 años de matrimonio, la expareja decidió asumir el desafío de entrar a Volverías con tu ex? 2, un encierro que los obligará a convivir y a enfrentar un pasado lleno de emociones.
En conversación con Página 7, el emblemático exchico reality se abrió respecto a los sentimientos que aún mantiene por la madre de sus hijos y la real posibilidad de una reconciliación de la mano de las dinámicas del programa.
En ese sentido, Ballero confesó: “Sentimientos por mi exmujer voy a tener toda la vida. Eso no va a variar nunca, ya sea porque estemos en un programa o porque estemos en cualquier proyecto que asumamos, incluso por separado o juntos”.
Álvaro Ballero a Volverías con tu ex? 2: ¿va por una segunda oportunidad con Ludmila Ksenofontova?
El exganador de Protagonistas de la Fama es consciente de que una segunda oportunidad no es algo fácil. “Para que volvamos a estar juntos hay mucho camino por recorrer. Yo no siento que, si es que ocurre, que lo veo muy difícil, debiese pasar a un largo plazo”, explicó.
Además, agregó que tras la separación quedaron en evidencia diferencias que “pueden llegar a ser irreconciliables”.
“Primero hay mucho que sanar y segundo hay mucho que conciliar (…) Volver a conciliar esas diferencias llegando a acuerdo, trabajando las personalidades, no es de un día para otro”, añadió.
Pero aseguró que sería “muy ingenuo” pensar que todo se resolverá mágicamente dentro del encierro, aunque tampoco cierra la puerta.
“Casi no tuvimos tiempo para nosotros dos”
Una de las grandes falencias en los últimos años de su relación fue la falta de tiempo, algo que cambiará en el refugio de Mega. “Nosotros nos dedicamos a ser papás, yo a trabajar y ella a ser mamá, y nosotros casi no tuvimos tiempo para nosotros dos”, contó.
“Las dinámicas, los juegos y todo lo que ocurre adentro nos puede ayudar a vivir una realidad que nunca tuvimos. Lo más bonito de esta instancia, que puede ser también lo más difícil, es que estamos solos. Eso puede generar algo bueno o un resultado malo”.
La reacción de sus hijos
Al ser consultado sobre cómo tomaron sus hijos esta nueva aventura, Álvaro reveló que las hijas mayores estaban entusiasmadas porque consumen mucho el formato reality en plataformas digitales. No obstante, los más pequeños de la casa comenzaron a resentir la futura usencia de sus padres.
“Es primera vez en su vida que claro, conmigo nos separábamos y yo no estoy con ellos todos los días, ya han tomado distancia, pero con la mamá nunca”.
Para cuidar la estabilidad de los menores, la expareja se contactó con “dos psicólogos que les están haciendo terapia desde antes de que entráramos, y que mantienen la terapia semana a semana para poder apoyarlos en este proceso”.
“Mi hermana melliza, Antonella, es quien está al cuidado de los niños y se quedó con ellos en la casa, se fue a vivir allá”, reveló.
“Las más grandes, a pesar de que obviamente nos van a extrañar, tienen más herramientas para poder salir del foco de que los papás no están, en cambio los más pequeños no”, concluyó.