Este lunes, el capítulo 245 de El Jardín de Olivia les quitó un peso de encima a los televidentes, al revelar que Leonor no fue asesinada, sino que pudo irse al extranjero con una falsa identidad para escapar de los malvados planes de Luis Emilio.

El personaje de Romi Norambuena conquistó el corazón de los seguidores de la teleserie, pues demostró ser una mujer valiente y leal, que además logró sacar a relucir el lado más humano de Omar Droguett.

En esa línea, la actriz conversó con Página 7 sobre la interesante historia que hay detrás de la última escena en que la vimos: cuando estaba en el aeropuerto con su padre, esperando embarcar rumbo a Uruguay.

Lo cierto es que el hombre que aparecía ahí ―César Norambuena― es su papá en la vida real, y para ambos fue muy especial grabar juntos ese momento.

¿Cómo llegó el papá de Romi Norambuena a aparecer en El Jardín de Olivia?

“Mi papá trabaja en la productora Mazal, donde se hace El Jardín de Olivia y donde se hizo antes Juego de Ilusiones. Fue camarógrafo durante 25 años en las teleseries de Sabatini“, contó Romina.

“Me llevaba a veces, cuando podía, a las grabaciones. Yo me sentaba al lado de él y miraba todo este mundo, a los actores, por ejemplo, de Estúpido Cupido… Entonces siempre hemos tenido esa conexión. Él trabaja hoy como gerente de operaciones ahí”, añadió.

Cuando leyó el guion, descubrió que el papá de Leonor hablaba muy poco, así que era un rol menor que no requería grandes conocimientos ni ensayos.

“Se lo planteé como una humorada y al rato me dice ‘listo, lo hablé con el director y lo autorizó’. Lo tiré como chiste y terminó siendo real”, explicó entre risas.

“Estaba emocionado ese día. Estaba nervioso porque toda la vida le tocó hacer el otro lado, detrás de cámara. Es difícil y distinto ponerse del lado del actor, pero para mí fue una ternura. Lo hermoso es que vamos a tener ese recuerdo para siempre, la experiencia de haberlo vivido juntos y el video, tenerlo para vida”.

Para grabar la escena repasaron mucho sus líneas, comentó Norambuena, con la ayuda del director Víctor Huerta, con quien su padre se conoce hace años.

“Le dio un par de tips de acciones que podía hacer para no estar tan nervioso y para que se viera ocupado mientras sucedía la escena. Le sirvió muchísimo. Ese mérito lo tiene totalmente nuestro director, porque yo no lo guié tanto, pero él tenía la indicación clave”, cerró.