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La conductora Kathy Salosny revelará en La Divina Comida la emotiva historia detrás de su restorán Casa Tunquén, vinculada a su expareja fallecida Patricio Errázuriz, un destacado cocinero. Tras recibir mensajes misteriosos de él, descubrió que Pato estaba trabajando en el proyecto del restaurante antes de su repentina muerte. Conmovida por la historia, decidió asociarse con Gonzalo Álvarez y continuar el legado de amor de su expareja, logrando un éxito rotundo en Casa Tunquén.
Kathy Salosny participará este sábado de La Divina Comida, capítulo donde compartirán con Julio Milostich, Matías Assler y Juanita Ringeling.
Allí contará la historia de su restorán Casa Tunquén, que se relaciona con una expareja.
“Yo tuve una pareja en algún momento, una breve relación con Patricio Errazuriz, un cocinero alucinante, pero de oficio”, comenzó diciendo, de acuerdo a un adelanto al que tuvo acceso Página 7.
“Se iba un año a la caleta a vivir con los pescadores para estudiar a los peces de roca, que era su especialidad, marisqueador, buceando. Era de mi colegio, nosotros nos conocimos del colegio“, agregó en el espacio de CHV.
Tras esto, contó que “pasaron algunas cosas de la vida, nos tuvimos que separar y él siguió su vida, yo la mía, pasaron los años y de pronto empiezo a recibir unos mensajes de él para preguntarme cómo estaba”.
“‘Hay una sorpresa de la que te vas a enterar muy pronto’ me dijo, y cuento corto, pasaron los días, y de pronto la noticia tremenda de que el Pato muere“, contó sorpresivamente.
“Se murió, fue una cosa muy repentina, muy heavy, porque todos acá en Algarrobo queríamos al Pato, era un ser muy particular, muy lindo, muy austero, muy humilde”, añadió.
La emotiva sorpresa que se llevó Kathy Salosny
Posteriormente, explicó que la hermana de Pato, la contactó: “Me dijo que tenía un mensaje, que quería hablar conmigo”, recordó.
“Nos juntamos, me pasa una tarjeta, lloramos juntas y me dice tú tienes que contactar a esta persona, que era quien estaba haciendo el proyecto con el Pato, y era el restaurant ‘Casa Tunquén’, que estaba a tres meses de inaugurarse”, afirmó.
“Nadie sabía de este proyecto, muy poca gente, yo no tenía idea, llamó a Gonzalo Álvarez que es mi socio, fue a mi casa y me cuenta su historia con Pato y yo le cuento la mía”, expresó.
“Me dice, ‘¿te tinca?’, ‘bueno, démosle, pero déjame conocer el lugar’. Y vengo acá a casa Tunquén, que está aquí, y digo’ wow, ahí está mi casa’, y de acá yo veo Casa Tunquén. Entonces, había una sincronía muy potente, yo soy muy de señales de la vida, y al restaurant le va súper bien, porque es puro amor”, cerró.