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“Yo era el número 27”: uno de los 33 mineros desclasificó momento en el que ordenaron su salida

Yo era el número 27 uno de los 33 mineros desclasificó tenso momento en el que ordenaron salida
TVN
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A 16 años del accidente en la mina San José, Omar Reygadas, uno de los 33 mineros rescatados tras permanecer atrapados 69 días bajo tierra, compartió un emotivo testimonio en TVN. Destacó la importancia de la fe y la organización durante su encierro, resaltando la realización de oraciones diarias y reuniones para coordinar tareas. Actualmente, busca transmitir esta experiencia a través de conferencias para educar y prevenir futuros accidentes. Recordó también los dramáticos momentos tras el derrumbe, donde la prioridad era enviar señales de vida. El rescate finalizó con éxito entre el 12 y 13 de octubre, siendo uno de los más emblemáticos de la historia.
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A 16 años del accidente en la mina San José, Omar Reygadas, uno de los 33 mineros que permanecieron atrapados bajo tierra durante 69 días, compartió un emotivo testimonio en El Medio Día, de TVN.

En conversación con Daniel Fuenzalida, el exminero aseguró que el 5 de agosto sigue siendo una fecha cargada de emociones y recuerdos, aunque con el paso del tiempo ha aprendido a convivir con esa experiencia.

“Es una fecha bastante dura para recordarla. No es una fecha para celebrar, sino más que nada para reflexionar. Vienen muchos recuerdos, pero yo creo que la mayoría lo tenemos superado y lo que tenemos que hacer ahora es aprender a vivir con lo que nos pasó”, expresó el entrevistado.

La fe y la organización fueron claves bajo tierra

Durante la entrevista, Reygadas explicó que cada uno enfrentó el encierro de una manera distinta. En su caso, la fe fue el principal sostén para mantener la esperanza de reencontrarse con su familia.

“Yo soy muy cristiano, mi familia también, y me basé en mi fe, en hacer oraciones y tener la esperanza de que íbamos a salir”, comentó.

Incluso, reveló que desde el segundo día comenzaron a realizar una oración diaria entre todos los mineros, luego de las reuniones que organizaban cada mañana para coordinar las tareas al interior del yacimiento.

Además, destacó que esa experiencia hoy busca transformarla en un aprendizaje para otras personas a través de las conferencias que realiza.

“Este accidente nos dejó una experiencia que podemos transmitir para educar y evitar que vuelva a ocurrir algo parecido, donde sufre tanta gente. Nosotros estábamos complicados por no saber qué pasaba con nuestras familias, y ellas vivían la misma incertidumbre afuera”, afirmó en el programa.

Así fueron las primeras horas tras el derrumbe

Reygadas también recordó los dramáticos momentos que siguieron al derrumbe ocurrido el 5 de agosto de 2010. Según relató, la prioridad fue encontrar una salida o, al menos, enviar una señal de que todos seguían con vida.

“Nuestra única meta era buscar por dónde salir o tratar de mandar un mensaje de que estábamos todos bien“, recordó.

En ese intento, tres trabajadores escalaron por una de las chimeneas utilizando el cable eléctrico como apoyo, pero encontraron el mismo muro de roca que bloqueaba el acceso. Cuando intentaron avanzar por otra vía, esta también colapsó. “Gracias a Dios no les pasó nada, pero ahí quedamos totalmente incomunicados”, señaló.

Otra de las primeras decisiones consistió en contabilizar a todos los trabajadores que permanecían atrapados.

“Lo principal fue hacer una lista para saber cuántas personas éramos, porque normalmente los turnos eran de 18 ó 20 personas. Ese día, por alguna razón, estábamos 33. De hecho, dos compañeros estaban afuera buscando un repuesto y entraron justo cuando cayó la roca. Ahí quedamos los 33″, relató.

Cada minero, además, cuidó su lámpara personal desde el primer momento, consciente de que la iluminación sería un recurso fundamental mientras esperaban ser encontrados.

El rescate de los 33 mineros

Recordar que el derrumbe de la mina San José ocurrió el 5 de agosto de 2010, cerca de Copiapó, en la región de Atacama. Los 33 trabajadores permanecieron 69 días a unos 700 metros de profundidad, hasta que fueron rescatados entre el 12 y el 13 de octubre mediante la cápsula Fénix, en un operativo que fue seguido por millones de personas en todo el mundo y que se transformó en uno de los rescates mineros más emblemáticos de la historia.

En tanto, Omar detalló cuál fue el criterio que se empleó para establecer el orden del rescate de él y sus compañeros. “La verdad es que nosotros teníamos una lista, de hecho, a mí me tocaba el número 27“, recordó.

“Pero después esa lista la cambiaron afuera por recomendaciones médicas aunque al final fue por protocolo. Primero debería salir el capataz, que era uno de los mandos, y el jefe de turno al último. Entremedio, por edad… yo salí número 17″, cerró.