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El comunicador Willy Sabor narró el angustioso robo que sufrió en el estacionamiento de un centro comercial en Gran Avenida, revelando que encontró su camioneta con los vidrios destrozados y pertenencias sustraídas. A pesar de tratar de mantener la calma en el momento, posteriormente experimentó una intensa reacción emocional, recordando episodios delictuales previos y sintiendo temor de ser seguido por los responsables. Willy, quien prefirió no preocupar a su madre recientemente operada, destacó la importancia de no vincular su imagen pública con una situación económica privilegiada, y expresó su preocupación por una posible vigilancia previa al robo.

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Willy Sabor relató el angustiante momento que vivió tras sufrir un robo en el estacionamiento de un centro comercial ubicado en Gran Avenida.

El comunicador contó lo ocurrido durante el programa Hay que decirlo, de Canal 13, donde reconoció que el episodio reactivó los recuerdos de otros hechos delictuales que enfrentó durante el último tiempo.

Según explicó, todo ocurrió luego de visitar a su madre, quien recientemente se sometió a una operación. Como necesitaba comprar algunos productos, decidió ingresar al recinto y dejó su camioneta en el segundo nivel subterráneo del estacionamiento.

“Pasé a un centro comercial ahí en Gran Avenida, me estacioné en menos dos. Entonces uno va a comprar dentro de un estacionamiento privado que tú pagas; hay guardia, hay cámara y todo, y ya va a comprar confiado las cosas que le faltan a tu mamita”, relató.

Willy Sabor encontró su camioneta con los vidrios destruidos

Sin embargo, cuando regresó con sus compras, encontró el vehículo destruido.

“Vuelvo y estaba mi camioneta con los vidrios reventados. Los vidrios en el suelo, con los guardias mirando, y yo llegué con el carro”, contó.

En ese contexto, Willy señaló que los responsables sustrajeron distintas pertenencias desde el interior del automóvil. Con su característico humor, agregó que “lo único que no me robaron fueron los huevos”, los cuales permanecían en el asiento delantero.

“En el momento lo tomé con tranquilidad porque ya no hay nada más que hacer”, comentó.

Asimismo, optó por no contarle inmediatamente a su madre, con el objetivo de evitarle una preocupación mientras se recuperaba de su intervención médica.

“Después llegué donde mi mamá. A mi mamá no le dije nada. Mi mamá está viendo el programa, está recién operada”, explicó antes de enviarle un tranquilizador mensaje: “Está todo bien, mamá, está todo bien”.

El robo reactivó el temor por sus experiencias anteriores

Aunque inicialmente trató de restarle dramatismo al episodio, Willy Sabor reconoció que durante la madrugada sufrió una intensa reacción emocional.

“Me acosté y de repente desperté a las 3:30, desvelado, porque me dieron todos los recuerdos de todo lo que ha pasado este último tiempo. Vulnerable total”, expresó.

Además, detalló que sintió nervios, calor y náuseas, lo que le impidió volver a conciliar el sueño. “Me dieron ganas hasta de vomitar. De verdad me sentía súper nervioso, como todo lo que me pasó la primera vez”, confesó.

En ese sentido, explicó que después de su primera experiencia delictual necesitó conversar con un psicólogo. Ahora, tras este nuevo robo, comenzó a sentir que los responsables podrían estar siguiéndolo.

“Yo me imaginaba a los tipos. ¿Sabes lo que siento ahora? Que esta gente me está persiguiendo”, sostuvo.

Bajo esa lógica, el locutor aclaró que no es propietario de las empresas ni de los productos que promociona públicamente. Por ello, llamó a no confundir su trabajo publicitario con una supuesta situación económica privilegiada.

“Yo no soy dueño de nada de lo que le hago publicidad. No soy dueño de las carnicerías, no soy de ninguna marca que hago yo. Yo soy un trabajador no más, trabajo en televisión, hago eventos, pero soy un tipo común y corriente, no soy empresario ni nada de eso”.

Finalmente, Willy sostuvo que alguien pudo haberlo observado antes de que ingresara al centro comercial. “Estoy seguro, porque yo me bajé del auto y me estaban esperando”, cerró.