En el capítulo del jueves de El Discípulo del Chef, el desafío para ganar la inmunidad, era crear un plato con la premisa “trabajar con el corazón”.

Durante la competencia, Víctor Díaz decidió cocinar un charquicán. “Espero que le guste a los chefs, que se vea reflejado mi cariño y todo mi amor hacia mi abuelo”, dijo el joven.

Frente a los jueces, contó que quiso “representar el campo, más que nada a la antigüedad, como se vivía antes, que en los refrigeradores tenían papas, cebollitas, zanahoria y la carne”.

“Con unas cuatro cositas se podía hacer algo tan rico. Este plato se lo dedico a mi abuelo, que en paz descanse, que está en el cielo y que lo amo mucho“, agregó.

Tras probarlo, Ennio Carota le consultó si pudo tener una relación cercana con él, o era muy pequeño. “Bueno, cuando fue el terremoto yo estaba chico, tenía ocho años y mi abuelo ya casi no andaba“, explicó Díaz.

“Entonces tienes los recuerdos muy vivos”, respondió Carota. “Sí, tengo los recuerdos muy vivos. Me hubiera gustado haber compartido más mi pasión, que son los caballos, el campo”, manifestó el participante.

Además, lamentó que no pudo vivir su pasión con su familiar. “Mis tíos y mis papás siempre me hablan que era una persona muy sabia”, sostuvo, emocionado.

Captura | CHV

El chef italiano opinó que el plato “evoca estas emociones que tú quisiste entregarle en honor a tu abuelo. Está, se siente y además se aprecia y se agradece, porque el abuelo siempre será el abuelo. Felicidades”.

Por su parte, Carolina Bazán declaró: “Para mí, los momentos más lindos que uno vive, son con la familia reunida alrededor de una buena mesa y me imagino perfecto este plato en tu mesa, porque está muy rico“.

Finalmente, Sergi Arola declaró que el charquicán de Víctor “me conecta con el Chile que más me gusta, es ese Chile peleón, de campo, que se saca la chucha todos los días para cuidar el campo. Conecta todo ese mundo rural chileno que de verdad es maravilloso. Me parece un buen plato y un buen homenaje a tu abuelo“.