La semana pasada, adelantándose a la fecha que tenía estipulada originalmente, Valeria Ortega anunció la llegada de Sienna, su segunda hija con el inglés Jonathan Lawn. A través de redes sociales, mostró los primeros registros de la recién nacida, pero también reconoció que el parto no fue sencillo.
En conversación con Las Últimas Noticias, la periodista explicó que “fue como en las películas”, ya que su bebé se adelantó dos semanas y con escándalo, pues su madre rompió fuente y se vio obligada a pedir un Uber para partir a la clínica.
“Llamé a mi matrona y me dijo que estuviera tranquila, que me fuera con calma. Hace días teníamos los bolsos y todo armado para cuando llegara el momento”, indicó.
“Íbamos en camino y me empezaron a llegar unas contracciones medias antipáticas… El pobre conductor me miraba por el espejo retrovisor con cara de ‘voy a tener que asistir un parto’. Le dije ‘no se preocupe, no voy a dar a luz aquí"”, recordó Ortega entre risas.
Su prometido -con quien tuvieron juntos a Oliver a inicios de 2021- llegó con ella al centro asistencial, donde la embarazada recibió la inyección epidural y más anestesia, puesto que las contracciones se volvieron más pesadas.
“Horrorosas. Me puse a gritar y se volvió como en las películas. En el parto anterior no me pasó tanto lo del dolor, pero ahora gritaba. Se demoró en hacerme efecto la anestesia, me seguía doliendo mucho”, relató Valeria.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida de Valeria Ortega Schettino (@vale_ortega)
La llegada de Sienna, segunda hija de Valeria Ortega
Según comentó Valeria, en un par de pujes, llegó su bebé. “Muy perfecta, muy estupenda, muy amorosa. Fueron unas cinco horas desde que llegué a la clínica hasta que Sienna salió como una guerrera feliz“, dijo.
En esa línea, reconoció que su recuperación ha sido rápida y se están adaptando con el tema de la lactancia. Si todo sale bien, esta misma jornada debieran salir de alta, y la bebé podrá conocer a su hermano mayor.
“Ollie no ha venido a verme y preferimos que fuera así porque aún es muy chiquitito. Tiene 1 año y 10 meses, entonces, si venía, quizá no entendía que yo no me podía ir con él… Él es súper mamón, así que tampoco he querido hablar con él por videollamada, para que no me vea lejos”, explicó la exreina del Festival de Viña.
Por último, Valeria confesó que el encuentro entre sus retoños la tiene nerviosa. “Espero que mis hijos se amen, se acepten y se busquen”, cerró.