La familia Maluenda es sinónimo de circo chileno y este 2026 sumó un nuevo reconocimiento a su extensa historia.
Agustín Maluenda, Pastelito de Chile, está nominado a los Premios Cordillera en la categoría Rostro 7, convirtiéndose en el primer payaso chileno considerado en esta instancia del certamen, justo en una época del año en que las carpas vuelven a levantarse por todo el país.
Heredero de una dinastía que se remonta a su abuelo y a su padre, el legendario Tachuela Chico, Agustín Maluenda representa actualmente una de las expresiones más reconocidas del arte circense nacional, con una carrera que incluso lo llevó a importantes escenarios internacionales.
Precisamente, su nominación a Rostro 7 en los Premios Cordillera 2026 significó un nuevo hito en esa trayectoria y, para el artista, también representa un reconocimiento al mundo del circo y al cariño que ha recibido durante años del público.
En conversación con Radio Bío Bío de Los Ángeles, el artista abordó este especial reconocimiento.
Agustín Maluenda y su nominación a Rostro 7 en Premios Cordillera
—Los Premios Cordillera 2026 incorporan la categoría Rostro 7 y usted está nominado. ¿Qué significa este reconocimiento?
Estoy muy contento, de verdad que no había existido antes una nominación para un payaso chileno. Ninguno de estos certámenes que se realizan había considerado esto. El único que fue galardonado con el Copihue de Oro fue mi papá, el Tachuela Chico, que fue un caso inédito en lo que son los premios de espectáculos.
Ahora con esto de Rostro 7, ser integrado como nominado me llena de satisfacción, me llena de orgullo. Creo que también hay un trabajo de años y un cariño de la gente que hace posible que yo esté disfrutando de este cariño tan especial que me dan los medios de comunicación, en los programas de televisión, dondequiera que vaya.
Me tiene muy contento porque más que nada me he encargado de llevar nuestra cultura circense con mi hijo a diferentes lugares, a diferentes partes del mundo.
—Su trayectoria es notable. Comenzó muy joven en Chile, viajó al extranjero, ahorró y volvió para armar su propia carpa. ¿Cómo fue ese camino?
Todo esto nace de un sueño. Un niño iniciándose a los 5 años en el programa infantil de Sábado Gigante, luego con Jorge Pedrero en La Tarde Grande, luego ya acompañé a mi papá, a mi tío a diferentes programas.
En el crecimiento ya me entusiasmé por el arte de los trapecios, hasta llegar a mis 26 años donde pude salir primeramente al Circo Atayde Hermanos, fue mi primera casa en México, luego me fui a Colombia con el Circo Hermanos Gasca, después a Estados Unidos al Circo Hermanos Vázquez.
Ahí se construye monetariamente lo que es hoy el circo de Pastelito Junior y Tachuelas Chicos. Con la ayuda constante de mi padre, con la ayuda constante de mi familia, hemos logrado posicionar nuestro circo como uno de los más importantes del mundo.
—Llegaron incluso al Festival de Montecarlo, el más prestigioso del mundo circense.
Exacto. Fuimos premiados por la princesa Estefanía de Mónaco con el Payaso de Plata, con mi hijo somos los primeros payasos en la historia del circo chileno en ganar ese premio.
Imagínate el orgullo que tenemos y la satisfacción tan grande de poder llevar a todos los rincones nuestro arte, nuestro humor, nuestras raíces. Nunca antes un payaso chileno había llegado más allá de España a estas alturas.
En España se pudo llegar, fueron los Jóvenes Pachecos que llegaron a un festival en Girona, pero no se había llegado más allá. Nosotros con mi hijo pudimos llegar a Italia, Francia, Mónaco, Inglaterra, diferentes países donde nunca se pensó que un payaso chileno podía llevar su humor, un humor tan nuestro, tan clásico, tan pícaro, tan tradicional, en países donde están acostumbrados más que nada al humor en silencio.
—La familia Maluenda mantiene viva la tradición circense en Chile. ¿Cómo está hoy el legado familiar?
Tenemos una tradición muy linda. Mi tío Gastón, el Tachuela Grande, con su tradicional circo de los Tachuelas, sigue insertado en lo que son los espectáculos circenses.
Luego su hijo que tiene el circo de los Maluenda y nosotros con el circo de Pastelito y Tachuela Chico Junior también, ya con una trayectoria de 15 años de vida, tratando de presentar los mejores espectáculos circenses que puedan llegar a nuestro país.
La familia está más fuerte que nunca, está de lleno en lo que es el espectáculo circense como siempre nos ha caracterizado.
En mi caso sigo saliendo a diferentes lugares, ya comenzamos con mi hijo un contrato de 5 años que tengo con el Circo Krone de Alemania, donde cada Navidad tenemos que ir a los espectáculos navideños que presenta en diferentes ciudades.
Ya habíamos hecho Berlín también con el Circo Roncalli, que también es un circo de mucho prestigio. Imagínate poder pisar los escenarios circenses más importantes del mundo, donde nunca antes llegó un payaso chileno.