Tras conducir bajo los efectos de drogas: Britney Spears se declara culpable y zafa de la cárcel
Tras su detención en marzo pasado en California, Britney Spears logró zafar de un complejo escenario judicial.
La artista alcanzó un acuerdo que le permitió evitar cargos más graves por conducir bajo la influencia de alcohol y drogas, tras declararse culpable de un delito menor de conducción temeraria.
De acuerdo con información publicada por People, la intérprete de Toxic no asistió personalmente al Tribunal Superior del Condado de Ventura, siendo su abogado quien compareció en su representación para formalizar el acuerdo.
La resolución contempla un año de libertad condicional sin supervisión directa, el pago de multas, la realización de un curso obligatorio de tres meses para conductores sancionados por consumo de alcohol o drogas, y una pena de un día de cárcel, la cual se dio por cumplida tras su detención inicial.
Además, el fallo establece condiciones adicionales: Spears deberá someterse a controles de alcohol y drogas si conduce, no podrá manejar bajo ningún tipo de sustancia y deberá aceptar inspecciones de su vehículo en caso de sospecha.
Tratamiento y salud mental para Britney Spears
Otro de los puntos clave del acuerdo es la continuidad de su tratamiento por consumo de sustancias y salud mental, incluyendo sesiones semanales con un psicólogo y controles periódicos con un psiquiatra.
Desde la Fiscalía explicaron que este tipo de acuerdos suelen aplicarse en casos sin antecedentes previos por DUI, con bajo nivel de alcohol en sangre y sin antecedentes de accidentes o personas lesionadas.
“Con su declaración de culpabilidad, Britney ha asumido la responsabilidad por su conducta”, señaló su abogado, Michael Goldstein, en declaraciones recogidas por People.
“Ha dado pasos significativos hacia un cambio positivo”, añadió.
¿Cómo ocurrió la detención?
La artista, de 44 años, fue arrestada el 4 de marzo en el Condado de Ventura, luego de que autoridades recibieran alertas sobre un vehículo que circulaba a alta velocidad y de forma errática.
Spears fue localizada conduciendo un BMW negro. Tras detectar signos de posible intoxicación y realizar pruebas en el lugar, los agentes procedieron a su detención.
Posteriormente, el 30 de abril, la Fiscalía presentó un cargo menor por conducción bajo la influencia combinada de alcohol y drogas.
Ingreso voluntario a rehabilitación
Tras el incidente, la cantante ingresó voluntariamente a un centro de rehabilitación, decisión que, según reportes, habría sido considerada al momento de alcanzar el acuerdo judicial.
En ese contexto, un representante de la artista calificó lo ocurrido como “un incidente desafortunado e inexcusable”, asegurando que Spears tomaría las medidas necesarias para cumplir con la ley.
Asimismo, desde su entorno señalaron que este proceso podría marcar un punto de inflexión en su vida.
“Esperamos que este sea el primer paso hacia un cambio largamente esperado”, indicaron, agregando que su círculo cercano está enfocado en acompañarla en su proceso de recuperación y bienestar.