Un intenso quinto capítulo se viene en The Last of Us, el cual se estrenará durante la noche del domingo en MAX y HBO.

Allí, veremos cómo Ellie (Bella Ramsey) se adentra en un edificio donde las esporas no solo representan una amenaza biológica, sino el inicio de un viaje peligroso y lleno de tensiones.

Mientras busca venganza por la muerte de Joel (Pedro Pascal), Ellie se ve atrapada en medio de la feroz guerra entre los Wolves y los Serafitas.

Ambos grupos, marcados por sus ideales y luchas internas en The Last of Us, están inmersos en un conflicto destructivo sin una razón clara, pero con un objetivo común: el control.

La guerra de ambos bloques, aunque brutal, no es la principal batalla de Ellie. Su verdadera misión es más personal: acabar con aquellos responsables de la muerte de Joel, sin importar las consecuencias.

De hecho, Bella Ramsey lo describe así: “Tiene como un corazón endurecido y sus emociones están bastante reprimidas.”

En su camino, Ellie no solo enfrenta a sus enemigos, sino que se encuentra con un dilema moral creciente, cuestionando hasta dónde está dispuesta a llegar para cumplir su venganza.

El potente giro que viene en The Last of Us

Con el panorama de las facciones en conflicto y el posible peligro en el aire, Ellie se enfrenta a un entorno donde la supervivencia se convierte en un juego de ajedrez. Cada paso que da la acerca más a un destino incierto, donde las decisiones ya no tienen vuelta atrás.

En ese sentido, la protagonista de The Last of Us se enfrenta en esta oportunidad a nuevas amenazas entre las esporas y la guerra de los Wolves y los Serafitas, mientras que la venganza por la muerte de Joel la llevará más lejos de lo que imagina.