Simón Oliveros recordó una de las decisiones profesionales de las que más se arrepiente hasta el día de hoy: haberse ausentado justo cuando se confirmó que los 33 mineros atrapados en la mina San José seguían con vida.

En conversación con Rafael Venegas para el podcast ¿Quién SerIA?, el periodista de TVN rememoró cómo vivió la extensa cobertura del accidente ocurrido el 5 de agosto de 2010 en Atacama, cuando 33 trabajadores quedaron atrapados a más de 700 metros de profundidad, dando origen a uno de los rescates más impactantes de la historia reciente de Chile.

Para ese hito, Simón contó que estuvo durante los primeros 17 días cubriendo la emergencia desde la mina San José, cuando aún no existían señales de vida de los trabajadores.

“Me tocó estar la totalidad de esos primeros días en la mina San José y, cuando ya iban 17 días sin noticias, los editores nos dijeron: ‘Vamos a hacer relevo, pero los que quieran quedarse, pueden quedarse’“, recordó.

Sin embargo, decidió regresar a Santiago, convencido de que no habría novedades en el corto plazo.

“Por macabeo”

“Yo estaba cansado porque venía de la gira presidencial y pensaba que no había ninguna posibilidad de que pasara algo… Cacha el ojito”, recordó entre risas, porque no sospechaba lo que pasaría.

La decisión terminó persiguiéndolo durante años. Y esque, al día siguiente, mientras almorzaba junto a su familia, ocurrió el hallazgo del histórico mensaje que confirmó que los mineros seguían vivos.

“Ya, yo me fuí. Al día 18 yo estaba almorzando en la casa de mi suegra. Prenden la tele y aparece el papelito de que estaban con vida. Me quería matar“, confesó.

El periodista recordó la frustración que sintió al ver por televisión el momento que había esperado durante más de dos semanas.

Estuve 17 días caminando en la pampa, inventando notas, entrevistando gente. No había nada que mostrar. Incluso me metí a una mina para entender cómo era. Y al final lo vi por la tele. Me dolió“, relató.

Eso sí, reconoció que la noticia lo emocionó profundamente: “Me emocionó porque fue maravilloso, pero verlo por televisión me hizo preguntarme por qué me vine”, señaló.

Bueno, por macabeo, porque mi señora me dijo ‘vente’ y yo me fui“, comentó entre risas.

“Tome la decisión que me nació en ese momento nomás”, agregó, recordando el episodio con una mezcla de humor y resignación.

Pese a ello, Oliveros sí pudo estar presente durante la etapa más recordada de la historia: el rescate de los 33 mineros.

Según contó, tras confirmarse que los trabajadores estaban vivos, el lugar se transformó por completo y comenzó a llegar prensa de todo el mundo.

Era muy sui géneris el campamento, porque cuando se supo que estaban vivos todos querían estar ahí. Al principio mandaban uno o dos equipos, pero después era una locura”, señaló.

Estar ahí era como una película, por eso también se hizo una película. Se formó un campamento paralelo, había equipos de televisión de todo el mundo. Era una verdadera ciudadela”, concluyó.