Sergio Rojas partió el 2026 con el pie izquierdo. Y es que su inicio de año ha estado marcado por una serie de controversias que lo tienen en el ojo del huracán, siendo blanco de una ola de mensajes de odio en su contra.

A las polémicas declaraciones que emitió semanas atrás sobre la familia Araneda-Vacarezza y la adopción de su hijo, se sumó el duro escrutinio que recibió tras la muerte de Andrés Caniulef, con quien tuvo un vínculo muy cercano.

Y es que en medio de este contexto, cibernautas reflotaron uno de los episodios más controvertidos que involucró a ambos, cuando Rojas cuestionó que Andrés hiciera público su diagnóstico de VIH en el reality Palabra de Honor, sin haberle advertido previamente, a pesar de que compartieron juntos.

En esa ocasión, Sergio Rojas expresó públicamente su molestia con declaraciones que generaron amplio rechazo y fueron catalogadas como desinformadas.

Compartíamos baño, besos, sábanas. Déjenme decidir si quiero besarme o compartir cubiertos”, señaló entonces, palabras que le valieron duras críticas por reforzar estigmas en torno al VIH.

Por estos días, ese episodio volvió a circular con fuerza en redes sociales, desencadenando una seguidilla de ataques en su contra.

Fue así que en su programa Que te lo digo, Rojas abordó la situación y reconoció que “lo ha pasado como las hueás” debido a la cantidad y crudeza de los mensajes que ha recibido.

‘Mátate’, ‘eres una mier… de persona que no merece vivir’ son algunos de los mensajes que llegan a mis redes”, relató el farandulero, visiblemente afectado.

Si bien aseguró que este tipo de comentarios normalmente no le afectan, admitió que en esta ocasión se cuestionó hasta qué punto podrían impactarle emocionalmente.

“Me fui a un bar, me puse a copetear con unos amigos, de repente llego a mi departamento solo, veo el balcón, veo el teléfono y leo ‘mátate’, ‘eres una escoria social’”, reflexionó.

No obstante, Rojas destacó un gesto que le entregó contención en medio de la polémica: el apoyo de la madre de Andrés Caniulef durante el velorio.

Cuando ella me abraza y me dice ‘Sergio, qué rico que estés acá, qué rico verte’. Digo, ella me acaba de cubrir con un manto absolutamente impenetrable no solamente para las redes, sino para cualquier hueón que ponga en duda mi cercanía con Andrés”, sentenció.