La actriz Sarah Snook contó qué fue de su personaje, Shiv Roy, y su esposo en la ficción, Tom Wambsgans, tras el final de Succession.
Recordemos que el desenlace de la aclamada serie de HBO fue desgarrador para los tres hermanos que luchaban por el trono del patriarca Logan Roy.
Kendall, Shiv y Roman fueron derrotados por Tom (y su secuaz Greg Hirsch) y no consiguieron heredar el extremadamente codiciado puesto de CEO de Waystar Royco.
Una controvertida decisión que conocieron los protagonistas de la ficción de HBO en la lectura del guion del último episodio, y sobre la que Sarah Snook (Shiv Roy) rompió su silencio, indicando que fue una absoluta decepción para ella.
La decepción de Sarah Snook con el final de Shiv Roy en Succession
La actriz australiana explicó, en una entrevista concedida a Variety, que el hecho de que Tom heredara la empresa no es algo positivo para su personaje.
“Nunca consideré realmente que Tom convirtiéndose en CEO fuera, por representación, una victoria”, indicó sobre el final de Shiv, añadiendo que “para Shiv, ¡eso no es una victoria! Es un ‘otra vez siendo el poder adyacente’. ¡No soy la ganadora!”
Aunque para muchos espectadores el final de Succession reflejó una especie de justicia poética para Tom, que había estado toda la serie ninguneado por su mujer. Para Snook, Shiv debería haber heredado la compañía.
La imagen final de los dos personajes sosteniéndose sutilmente la mano contiene un significado más importante del que pueda parecer a simple vista.
En ese momento, es Shiv la que tiene que agarrarse a la mano de Tom, cuando durante toda la serie el personaje de Matthew Macfadyen había estado sosteniéndose en el poder de Shiv, para tratar de ganarse un hueco dentro de la empresa.
A pesar de que parecía que uno de los tres hijos de Logan Roy heredaría la empresa, la decisión final pasó por venderla y convertir al marido de Shioban en el nuevo director ejecutivo de la compañía.