Rosario Bravo y el gran susto que vivieron su esposo e hijo en el sur de Chile: “Casi nos morimos”
Lo que prometía ser unas tranquilas vacaciones de invierno terminó convirtiéndose en toda una aventura para el doctor Carlos Caorsi y su hijo Salvatore. Así lo relató Rosario Bravo en un nuevo capítulo de En el Ojo, donde contó las complicaciones que enfrentaron ambos durante un viaje al Lago Maihue, en la Región de Los Ríos.
En conversación con José Miguel Viñuela, la enfermera e influencer explicó que no pudo acompañarlos debido a compromisos laborales y que su esposo decidió viajar solo con el pequeño, quien recientemente había sido operado.
“El Tote lo operaron, así que estuvo una semana en la casa y después se fue de vacaciones. Se fue con Carlos al Lago Maihue. Se fueron en avión y se devolvían en avión“, comentó.
“Yo me quedé acá por trabajo. Igual me quedé picada, porque por último me hubiesen dicho: ‘Ya, vente el viernes y el domingo te devuelves con nosotros’. Pero no califiqué parece. Se quisieron ir solos”, bromeó.
Según explicó, el plan consistía en aterrizar en Valdivia, arrendar un vehículo y luego trasladarse hasta el lago, para regresar el domingo por la misma vía.
Sin embargo, el viaje se complicó desde el primer día.
El complicado viaje de Carlos Caorsi y su hijo ‘Tote’ al sur de Chile
Y es que según contó, poco después de que aterrizaran, recibió una llamada que la alertó sobre las complicaciones que estaban enfrentando.
“Me llaman y me dicen: ‘Oye, ¿sabes qué? Casi no pudimos cruzar’, porque hay que cruzar en bote y hubo vientos de más de 100 kilómetros por hora, un puelche de mier… El Tote me decía: ‘Mamá, casi nos morimos‘”, recordó entre risas.
Según relató, padre e hijo cruzaban el lago en un bote de aluminio cuando fueron sorprendidos por el fuerte temporal.
“Ellos estaban en un bote con motor de aluminio. El Tote me decía que eran tantas las olas que se me mojaron hasta los calzoncillos. Entraban las olas al bote”, contó.
Al llegar a la casa, los problemas continuaron.
“Subieron todos mojados al cerro, llegaron a la casa y se habían volado los paneles solares que estaban anclados. No tenían señal de ningún tipo. Allá hay Starlink y estaba todo cortado”, explicó.
Debido a los daños provocados por el viento, pasaron dos días intentando reparar el lugar y con muy poca comunicación con Rosario.
Vacaciones terminaron con otro inconveniente
Cuando finalmente lograron disfrutar un par de días de descanso, el regreso tampoco salió como esperaban.
“Estuvieron dos días bien y, a la vuelta, llegaron a Valdivia y el avión no salió“, contó la influencer.
De hecho, explicó que el vuelo nunca aterrizó en la ciudad debido a las condiciones climáticas.
“El avión no llegó porque se fue a Puerto Montt. Ahí se quedaron en Valdivia y no había avión hasta el jueves. Carlos tuvo que suspender a varios pacientes“, concluyó.