Quién es Valentina Abarca: la aspirante que se perfila como la nueva “villana” de MasterChef Chile
Dejó Talca con una idea fija: vivir en Santiago y valerse por sí misma. Hoy Valentina Abarca, joven creadora de contenido, emprendedora y realizadora audiovisual, apuesta por algo más grande: conquistar paladares en MasterChef Chile.
Al armar su perfil en la página oficial de TVN, se describió como una mujer “chascarrienta”, creativa y espontánea. Son rasgos que, dice la ficha, espera reflejar en la competencia.
Pero lo cierto es que su personalidad la ha llevado estas semanas a perfilarse como la nueva “villana” del programa, sobre todo después de la eliminación de Martín, ya que muchos compañeros y televidentes consideraron que era ella quien debía abandonar la competencia por una tartaleta mal hecha que llamó “deconstrucción”.
En el react del streamer Comandante Kabrera, ella misma se refirió a los detractores que la critican en redes:
“Yo siempre he dicho: prefiero caer mal por lo que soy verdaderamente a caerte bien por ser algo fingido, una persona que no soy. Entonces, lamentablemente para algunos, si les molesta, prefiero ser así porque soy más honesta. No voy a sentir algo que no siento. Perdón”.
Sin embargo, no fue ese el único error de esta semana, ya que la noche del lunes se vio que llevó adelante dos platos hechos en equipo, donde la consigna era usar carne de chancho, y no puso ese ingrediente en una de las preparaciones.
Del estudio de gastronomía al mundo audiovisual
Lo curioso es que la cocina no es un terreno ajeno Valentina Abarca. La joven estudió Gastronomía durante dos años, pero abandonó la carrera al darse cuenta de que podía construir su camino dedicándose a lo que realmente ama: el mundo audiovisual.
No tiene título profesional. En lugar de eso, aprendió por su cuenta y fue armando su propio recorrido. El resultado es que hoy, a sus 31 años, dirige su propio estudio de marketing digital, es decir, una empresa que ayuda a otros negocios a promocionarse en internet.
Su historia dialoga con la de muchos jóvenes de regiones que se trasladan a la capital para independizarse y probar suerte en proyectos propios. En su caso, esa decisión de dejar Talca fue el primer paso de un camino que ahora pasa por la televisión.
Una vida en pareja, con perro y dos gatos
En lo personal, Valentina está comprometida con Rodrigo. Se conocieron en una aplicación de citas cuando eran adolescentes, aunque la relación de pareja llegó años después, cuando ambos se mudaron a Santiago.
Hoy viven juntos y comparten casa con su perro y sus dos gatos.
Para ella, MasterChef es mucho más que una competencia culinaria. Lo ve como una oportunidad para salir de su zona de confort, ese espacio donde todo resulta conocido y cómodo, y para demostrarse que puede lograr todo lo que se proponga.
Su plan, dijo, no pasa por imitar a nadie. Quiere llegar a la meta con su estilo propio y a su manera.