El músico y compositor argentino Daniel Piazzolla falleció a los 80 años, debido a una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). En Argentina, lo reconocen como uno de los principales encargados de preservar el legado musical de su padre, el histórico director de orquesta Astor Piazzolla.
La partida del músico representa una sentida pérdida para la cultura trasandina, donde fue artífice de la evolución del tango.
Su infancia estuvo marcada por el entorno musical de su familia, con un padre que transformó el género tradicional incorporando elementos de jazz y música clásica. Daniel Hugo Piazzolla creció en un ambiente donde la música era central, lo que lo llevó a desarrollar una carrera propia como pianista y compositor.
En su trayectoria profesional, Daniel Hugo se involucró activamente en las etapas más innovadoras de la obra de Astor. Participó en formaciones experimentales, como el Octeto Electrónico, un ensamble que fusionaba sonidos electrónicos con el tango tradicional en la década de 1970.
Tras el fallecimiento de Astor en 1992, Daniel Hugo asumió la responsabilidad de mantener viva esa herencia. Piazzolla reorganizó el octeto utilizando partituras originales y promovió interpretaciones que honraban el espíritu vanguardista de su padre.