Durante los años 90, Andrea Molina se instaló como uno de los rostros más queridos de la televisión chilena.

Su carisma, presencia y talento la posicionaron rápidamente en espacios de actuación y animación, convirtiéndose en un nombre infaltable en la pantalla chica.

Sin embargo, su vida profesional dio más de un giro con el paso del tiempo, y hoy la exanimadora, actriz y exdiputada muestra una faceta completamente distinta, enfocada en el bienestar, la vida saludable y su rol como madre.