VER RESUMEN
PlayStation anuncia una fuerte subida de precios global a partir del 2 de abril de 2026, con la PS5 estándar pasando de $549.99 a $649.99 en EE. UU. En Chile, se espera que el precio de la PS5 estándar alcance los $617.000, mientras que la versión digital rondaría los $570.000. La PS5 Pro se ubicaría cerca de los $855.000. La justificación se debe a presiones económicas globales, incluyendo crisis de RAM y costos de manufactura. La subida de precios se debe al agotamiento del inventario de componentes y al aumento de hasta un 130% en los precios de la memoria DRAM para 2026.
PlayStation acaba de anunciar una subida de precios global que entra en vigor el 2 de abril de 2026, y los números duelen bastante. La PS5 estándar pasa de $549.99 a $649.99 en Estados Unidos.
En el caso de Chile, el precio de la PS5 estándar podría alcanzar los $617.000, mientras que la versión digital rondaría los $570.000. En tanto, la PS5 Pro se ubicaría cerca de los $855.000, y el PlayStation Portal en torno a los $237.000.
La justificación de PlayStation es un comunicado escueto que habla de “presiones continuas en el panorama económico global”, una frase que apunta directamente a la crisis de RAM, los aranceles y los costos de manufactura que llevan meses golpeando a toda la industria.
No es la primera vez que la PS5 sube de precio, ya que en agosto de 2025 había subido aproximadamente $50 dólares en todos sus modelos, pero esta segunda alza en menos de un año es la más agresiva, con $100 dólares de diferencia en el modelo estándar.
Esto quiere decir que la PS5 se convirtió en una de las consolas más caras de la historia de PlayStation en términos nominales.
¿Por qué la PlayStation 5 subió ahora y no antes?
La respuesta corta es que el colchón de inventario se acabó. Samsung y SK Hynix ya habían confirmado alzas de hasta un 130% en los precios de la memoria DRAM para 2026, y la RAM DDR5 acumula hasta un 466% de aumento desde septiembre de 2025.
De este modo, PlayStation había logrado resistir más tiempo que otros fabricantes porque stockeó componentes cuando los precios aún eran bajos, pero ese inventario se agotó y los costos de producción a precios de mercado actuales hacen insostenible mantener los precios anteriores.
De hecho, apenas en febrero de 2026, la directora financiera de PlayStation, Lin Tao, había declarado que la compañía tenía memoria suficiente para el próximo año fiscal y no contemplaba subidas de precio, una promesa que duró poco más de un mes.
A esto se suman los aranceles que afectan las importaciones desde los países donde se fabrica la PS5, principalmente China, Japón y Malaysia, que encarecen el producto antes de que llegue a las tiendas, y la combinación de ambos factores hizo inevitable el ajuste.