Padre de Felipe Camiroaga contó sueño con su hijo a 15 años de la tragedia: “Lo veía muy contento”
A pocos días de que se cumplan 15 años de la tragedia de Juan Fernández, Jorge Camiroaga Puch recordó a su hijo, Felipe Camiroaga, y destacó el cariño que Villa Alegre mantuvo intacto hacia el animador durante todo este tiempo.
Este 2 de septiembre se cumplirán quince años del accidente aéreo que terminó con la vida del comunicador y otras veinte personas.
“Son quince años, pero hay heridas que no sanan. Uno aprende a vivir con ellas. Yo tengo más hijos, a quienes quiero profundamente, pero la partida de Felipe fue un antes y un después en mi vida”, expresó Jorge Camiroaga en conversación con Jaime González Colville.
“Felipe era muy travieso, muy libre. Villa Alegre le encantaba. Ahí conoció ese mundo del campo y los caballos que después lo acompañó durante toda su vida. Siempre tuvo algo muy de pueblo”, recordó.
El especial sueño de Jorge Camiroaga con Felipe
Quince años después de la tragedia, Jorge explicó que prefiere quedarse con los recuerdos de su hijo en vida y, en ese contexto, reveló un particular sueño que tuvo con el animador.
“Una vez soñé con Felipe. Tenía el pelo largo, estaba vestido de blanco y lo veía muy contento”, recordó.
“Así me lo imagino también. Quizás por Villa Alegre. Estoy seguro de que el alma de Felipe sigue jugando por ahí, quizás andando a caballo. Creo que él hubiese estado contento sabiendo que quedaría para la eternidad en Villa Alegre”, manifestó.
La relación de los Camiroaga con la comuna se extendió por varias generaciones. Felipe pasó temporadas de su infancia en la zona y, pocos meses antes de morir, recibió el reconocimiento de Hijo Ilustre.

El emotivo último recorrido de Felipe Camiroaga en Villa Alegre
Tras la tragedia, el 16 de noviembre de 2011, parte de las cenizas de Felipe Camiroaga llegó hasta Villa Alegre. Cientos de personas esperaron en las calles y acompañaron el cortejo hasta el Cementerio Parroquial.
“Recuerdo ese momento. Fue tremendamente impactante, quizás incluso más que el funeral que vivimos en Santiago. Recuerdo a todo Villa Alegre en aquella calle junto a la iglesia esperando a Felipe. Con el tiempo he pensado que quizás ese fue realmente su funeral, porque llegó a un pueblo que quería mucho y que también lo quería a él”.
Jorge reconoció que todavía regresa ocasionalmente al lugar: “De repente viajo y lo paso a ver, pero muy discretamente. Voy, estoy un rato ahí y después sigo mi camino. Es algo muy personal”.