En un nuevo episodio de Tal Cual, Pablo Herrera se sinceró sobre la dura lucha que tuvo que enfrentar para combatir su alcoholismo.

El cantante, quien estuvo de invitado en el programa de TV+, recordó varios pasajes en su vida que se vieron afectados por el consumo problemático de alcohol.

“Yo chupaba mucho, era de tener una botella de vodka en el velador. Y partía a las 7:30 de la mañana con mi vaso de vodka y me sentía feliz”, partió revelando.

Ante esto, Raquel Argandoña le consultó cuándo dejó de tomar, a lo que el cantante señaló que “curiosamente dejé de tomar antes que me dieran el ACV. Yo creo que esa cuestión hizo que me dieran la ACV, no se me licuaba la sangre”, bromeó al último.

“Me había tropezado a la entrada de mi edificio, me había, te juro, partido la cabeza. Yo creo que tenía que ver con eso, y fumaba tres cajetillas diarias. Estaba entero pedido”, recordó.

Pablo Herrera y su lucha con el alcohol

Tras esto, Hererra abordó las situaciones que lo llevaron a hacerse cargo y terminar con su alcoholismo después de 15 años de malos hábitos.

Así, apuntó a que sus hijas fueron fundamentales en este proceso. “Se aburrieron de pasar vergüenza y uno miente po’. Cuando uno está metido en la tontera, miente para darse este placer estúpido y hoy día soy inmensamente feliz”, expresó.

En ese sentido, el cantante detalló que probó todo tipo de tratamientos, como pellets y la ayahuasca, siendo esta última la que más lo ayudó, según su versión.

“Los pellets te ayudan como un año o menos, y después tú empiezas a probar si te sientes mal. Lo que sí me ayudó mucho fue la ayahuasca, que lo he contado, en la selva del Perú”, dijo.

La sentida reflexión de Pablo Herrera

Sobre esta línea, el intérprete de ‘Tengo un amor’ confesó que esa experiencia le ayudó a saber por qué tomaba tanto, donde concluyó que se debía a situaciones de violencia en la infancia.

“No debo ser ingrato, aparte de las desgracias que cometí, perdí mucho tiempo. Quizás mi carrera hubiera sido más brillante, no lo sé”, reflexionó luego.

Incluso, más tarde confesó que “mi primer matrimonio se arruinó por el alcoholismo”.

Por último, Pablo Herrera se reconoció como alcohólico, pese a que actualmente se encuentra completamente rehabilitado. De hecho, afirmó que pese a que podría probar trago, no le dan ganas de beber alcohol.