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Raquel Argandoña rechaza contundentemente biografía no autorizada sobre su vida en el programa Only Friends. Tras negarse inicialmente a la propuesta de dos periodistas, la comunicadora se reunió con ellas sin establecer cercanía, descartando la posibilidad de que otro escriba su historia. A pesar de recibir propuestas previas, Argandoña mantiene su postura de ser la única dueña de su relato. Aunque consideró acciones legales, finalmente optó por no detener la publicación.
Raquel Argandoña no escondió su molestia y abordó sin filtro la polémica que surgió por una biografía no autorizada sobre su vida.
La comunicadora se refirió al tema en el último capítulo de Only Friends, donde explicó cómo se enteró del proyecto y por qué decidió marcar distancia desde el inicio.
Según relató, todo comenzó tras su participación en un programa de televisión. En ese contexto, dos periodistas se acercaron a su camarín con la intención de conversar y solicitar su autorización para escribir un libro sobre su historia personal. Sin embargo, la respuesta de Argandoña fue inmediata y categórica.
“En buena o en mala no me parece, porque ustedes a mí no me conocen, no conocen ni a dónde nací ni quiénes fueron mis papás ni nada. No sé por qué van a engañar a la gente”, aseguró, dejando en claro su rechazo a la iniciativa.
Pese a su negativa, la figura televisiva reconoció que accedió a reunirse con las comunicadoras en varias ocasiones. “Las recibí tres o cuatro veces”, comentó, aunque enfatizó que nunca generó un vínculo cercano con ellas que justificara un proyecto de esa magnitud.
En esa misma línea, Argandoña explicó que a lo largo de los años ha recibido propuestas de distintos profesionales interesados en escribir su biografía, incluso de “profesionales de renombre”. Aun así, decidió no avanzar con ninguna de esas opciones, ya que tiene una postura clara respecto a quién debería contar su historia.
“En mi vida, si yo no la escribo, creo que nadie puede escribir algo mío. No tengo nada que ocultar, pero si yo no hablo, no creo que otra persona tenga el derecho”, afirmó.
La situación generó tal nivel de incomodidad que incluso evaluó tomar acciones legales. Según confesó, consultó con abogados la posibilidad de frenar la publicación, aunque finalmente descartó esa vía.