Tras un esperado reencuentro que marcó el regreso de Milf en su formación original después de ocho años, el programa logró cautivar a un fiel público, transformándose en un éxito absoluto del área digital del 13.
De hecho, la apuesta alcanzó una permanencia de más de 30 minutos de sus visitantes, cifra bastante alta para lo que es el consumo digital.
El espacio conducido por Claudia Conserva, Maly Jorquiera y Yazmín Vásquez se consolidó en su retorno al 13 y estrena ahora su segundo ciclo, cargado de novedades, más libre que nunca y manteniendo su inconfundible sello.
El programa continúa con su horario de siempre, los días lunes a las 13:00 horas en vivo por el canal de YouTube y las plataformas digitales del 13, y suma una exitosa emisión en la señal abierta, que va los miércoles antes de Teletrece Noche.
El nuevo ciclo de Milf en el 13
Sobre las novedades de este nuevo ciclo, Maly Jorquiera comenta que “estamos con cambios de look muy profundos y también con cambios de la escenografía. Es muy importante, porque ahora nos podemos parar, sentar, bailar, hacer todo lo que nos gusta; y siempre con una química muy fuerte entre nosotras”.
Por su parte, Claudia Conserva reflexiona en relación a cómo enfrentan esta consolidación de Milf y su propia evolución en pantalla. “Perdí el miedo, perdí la vergüenza, me siento más libre que nunca y, por lo mismo, fluyo más. Antes era mucho más estructurada y controladora; ahora vengo al programa solo a pasarlo bien”, dice.
Y agrega que “vamos a seguir siempre desde la vereda del humor, riéndonos un poco de todo lo que estamos viviendo mujeres y hombres sobre los 40 años, siempre desde la alegría y desde la liviandad”.
El trío de encantadoras mujeres coincide en que la clave de este buen momento radica en la autenticidad. Al ser consultadas sobre a qué se debe el éxito arrollador de Milf, Yazmín Vásquez es categórica: “Yo creo que el éxito se debe a que nosotras proyectamos que lo pasamos muy bien. La gente ve que esta es una junta real de amigas donde nos reímos, hablamos cosas cotidianas que le pasan a todo el mundo, por lo tanto, la gente se identifica con nosotras”.
En esa misma línea, Claudia añade que se han ganado la fidelidad del público y la confianza “porque es un espacio simpático. La gente nos tiene simpatía porque no somos peladoras ni venenosas ni cahuineras. Todo lo hacemos desde la vereda del humor, para reírnos un rato”.
En relación a esto, Yazmín añade que “nos reímos con la gente y no de la gente… nos reímos de nosotras mismas y creo que eso a las personas les gusta”.
Con una escenografía renovada, atrevidos cambios de imagen y la complicidad intacta tras años de historia, las animadoras prometen seguir entregando la mejor terapia de amigas a su audiencia.