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La cantante Carolina Soto rememoró en el pódcast Y nos fuimos a capilla el difícil momento que vivió al participar en La Academia Bicentenario en México en 2010, dejando a su hija en Chile, recibiendo duras críticas por ello. Soto destacó el impacto emocional que le generó la separación de su hija de tres años, mientras María Jimena Pereyra reflexionó sobre la maternidad. La artista defendió su decisión al asegurar que su hija estaba en buenas manos, reconociendo las críticas injustas hacia las madres que deben trabajar lejos de sus hijos. Resaltó la fortaleza necesaria para enfrentar la distancia y criticó el machismo que juzga de manera distinta a padres y madres en situaciones similares.
Carolina Soto recordó el difícil momento que vivió en 2010, cuando viajó a México para participar en el programa de talentos La Academia Bicentenario y dejó a su hija en Chile.
La cantante abordó el episodio en el pódcast Y nos fuimos a capilla, espacio que conduce junto a María Jimena Pereyra. Allí, reconoció que enfrentó duras críticas por tomar la oportunidad profesional cuando su hija tenía solo tres años.
“Cuando yo me fui a México, la gente me hizo pebre, como que hubiese dejado a mi hija abandonada en una esquina”, comenzó relatando.
Además, Soto reconoció que la distancia le provocó un profundo impacto emocional durante su estadía en el extranjero. “La extrañaba demasiado. Lo pasé como el hoyo. Ella tenía tres años”, expresó.
Ante su testimonio, María Jimena Pereyra reflexionó desde su propia experiencia como madre y reconoció que le cuesta separarse de su hijo, incluso durante periodos breves.
“Yo hoy día, siendo mamá, me siento culpable cuando me voy un día y lo extraño, pero a mares. Es como, no sé si tendría la capacidad de dejarlo e irme siendo tan chiquitito”, comentó.
Carolina Soto cuestionó las críticas hacia las madres
Por su parte, Carolina Soto explicó que aceptó la propuesta porque sabía que su hija permanecía bajo el cuidado de personas de confianza.
“Yo me fui porque estaba en buenas manos. La más importante, que es la que me puede pasar la cuenta, es ella, y jamás lo ha hecho”, afirmó.
No obstante, la artista reconoció que aquella etapa resultó difícil para toda su familia. A pesar de eso, destacó la fortaleza que encontró para enfrentar la distancia y continuar con su carrera.
“Fue un momento muy complejo. Complejo para todos, pero como enseñanza me quedó la fortaleza que tuve para poder hacerlo”, sostuvo.
Asimismo, la intérprete apuntó al machismo que, a su juicio, influye en la forma en que la sociedad evalúa las decisiones profesionales de las madres.
“Hay otra cosa del machismo en la sociedad. Por ejemplo, cuando un hombre hace lo mismo que hice yo, es aplaudido, y también dejó a su hija. La sociedad no lo castiga”, señaló.
Finalmente, Soto recordó que muchas mujeres deben separarse diariamente de sus hijos para trabajar y, aun así, reciben comentarios que aumentan su culpa.
“Hay mujeres que están solas, solas, y tienen que ir a trabajar y dejar a su niño en una sala cuna a las seis de la mañana. Y no falta el comentario de cualquier otra persona de su familia que dice: ‘¿No te da pena dejar a tu niño?’”, concluyó.