Macarena Tondreau realizó dramático testimonio al sufrir parálisis facial tras violenta encerrona
La angustiosa experiencia vivida por Macarena Tondreau tras ser víctima de una brutal encerrona a mediados de febrero, que involucró a un automovilista en Valparaíso, sigue siendo tema de conversación.
Este viernes en Contigo en la mañana, la comunicadora decidió hablar públicamente sobre el proceso de sanación.
Recordemos que el incidente ocurrió mientras la presentadora viajaba con su hija hacia Santiago.
En medio del trayecto, un grupo de delincuentes la abordó, amenazándola y golpeándola a ella y a su hija.
La situación culminó cuando uno de los agresores atropelló a su perrita, quien perdió la vida debido a las heridas sufridas en el ataque.
¿Qué dijo Macarena Tondreau tras sufrir una parálisis facial?
En ese contexto, la actriz reveló cómo el ataque la afectó tanto física como emocionalmente, no solo a ella, sino a su familia.
Por ejemplo, destacó la extrema violencia con la que se desarrolló la encerrona. “Es un proceso que estamos viviendo como familia, porque puede ser que la encerrona la hayamos vivido con mi chiquitita, pero hay toda una familia detrás que sintió el miedo de habernos perdido en su minuto“, sostuvo, según recogió La Cuarta.
Sumado a esto, señaló que, además de la pérdida de su mascota, la tensión y el estrés del asalto afectaron su cuerpo.
“Me vino una parálisis facial del lado izquierdo. Es por una inflamación del nervio, del nervio facial, por el mismo tema de haber tratado de llevar esa situación un poquito más a la rápida y querer apurarla”, indicó.
“Ya estoy mucho mejor. O sea, no me hagan decir ‘mamá’ porque me sale chueco, pero estoy mucho mejor. Es un proceso que claramente va a terminar bien, pero hay que vivirlo”, manifestó.
Además, afirmó: “Hoy me queda más la molestia interna que es oír un poquito menos por este lado, ver un poquitito menos, calambres diarios en la cara, pero por lo menos físicamente ya se nota un poquito menos, entonces me hace avanzar más”.
“Creo que lo que más cuesta es el miedo que queda”
A lo largo de su relato, Tondreau expresó cómo el miedo y el enojo siguen siendo parte de su vida, aunque se siente agradecida por el apoyo familiar.
“Creo que lo que más cuesta es el miedo que queda, la rabia, porque claramente hay rabia. Esta rabia de no saber qué hacer con la sociedad para que podamos limpiarnos de una vez por todas y no sentirnos encerrados, no sentirnos prisioneros en nuestro propio país, pero avanzando. Es un proceso”, confesó.
A pesar del dolor, Maca Tondreau destacó la importancia de enfrentar la situación.
“Fue un tema de haber guardado todo esto (…) justo el día anterior había venido por acá cerca, al Movistar Arena. Primer día que volvía a la carretera, volvía a moverme más lejos de mi casa, lo hice porque mi hija chica quería ir a un concierto”, aseguró.
“Guardé mucho los nervios, y al día siguiente andando con ella siento un calambre muy extraño en la cara. Me miro al espejo y era literalmente, la cara derretida de un lado. O sea, mi ojo caído 100 por ciento. Mi cara abajo”.
Junto a lo anterior, mencionó que “cuando uno sufre de esto todos te dicen ‘quedaste viva’. Sí, pero que encañonen a tu hija y tener que rogar que no le disparen, no se lo doy a nadie”.
“A ese niñito se le podría haber arrancado un balazo claramente porque la pistola era grande, pesada, más grande que él. Y estaba con un nivel de nervio, tuvimos la suerte de que no se le arrancó”, puntualizó.
Por último, Macarena Tondreau realizó una potente reflexión tras recordar estos minutos de terror.
“Mi hija me decía ‘por favor no quiero ir a la playa’. Es una prisionera en este minuto de un espacio más chiquitito donde, gracias a Dios, tenemos comodidades, pero estamos prisioneros”, comentó.
“A mí me pasó por salir a la calle a un lugar más lejos del que me estaba moviendo, no sé cómo se sale (…) Lo que sí sé es que uno tiene que salir adelante, no me van a dejar encerrada en mi casa y voy a seguir luchando”, remató.