Entretención
Macarena Saavedra, la experiodista del ‘Buenos días a todos’ que cambió de rumbo hacia las asesorías
Una década fue la que Macarena Saavedra formó parte del Buenos días a todos, programa que abandonó en febrero de 2011. La periodista y notera vivió numerosas anécdotas, y con todo ese aprendizaje, decidió posteriormente dar un drástico giro en su vida laboral.
“Fueron años intensos, apasionantes y donde guardo el mejor recuerdo de mi querido equipo del matinal“, recordó Saavedra en conversación con Página 7, y agregó que le gustaba mucho la televisión, reportear, entretener y contar historias.
“Día a día tenía que entrevistar a muchas personas. Y en ese momento recuerdo que había algo que me llamaba mucho la atención”, reconoció también, apuntando a que a veces las personas que parecían más preparadas sobre los temas, no sabían comunicar de manera correcta.
“En cambio, muchos otros que no siendo los más expertos en su materia, conectaban, brillaban con su carisma y esos eran invitados frecuentes al matinal. Los volvíamos a llamar una y otra vez. El resto perdía la oportunidad”, explicó.
Ese descubrimiento despertó en ella una inquietud: enseñar a las personas a manejar ese aspecto de la comunicación.
Ver esta publicación en Instagram
Según cuenta Macarena, la decisión no fue fácil después de su larga experiencia en la pantalla chica. “Muchos me dijeron que me arrepentiría, pero yo estaba clara que tenía que seguir creciendo, y qué mejor que a través de la comunicación y todo lo que yo había aprendido”, indica.
De un día para otro, la periodista dejó la televisión y se cambió a la política. Trabajó en tres ministerios del gobierno de Chile, como jefa de prensa y directora de comunicaciones. Además, partió a España para especializarse en técnicas para hablar en público en la Escuela Europea de Oratoria, y antes de eso hizo un Máster en Gabinetes de Comunicación en la Universidad Complutense de Madrid. Todo eso entre 2016 y 2017.
Ahí, señala, descubrió un concepto fundamental para los profesionales de hoy: la marca personal.
El año pasado, en plena pandemia, renunció a un trabajo estable en el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género y concretó su sueño. “Armé una empresa donde enseño a las personas a trabajar su marca personal y descubrir su propuesta de valor para destacar en un mundo cada vez más competitivo”, dijo.