Luis Gnecco atraviesa un especial momento profesional de la mano de su más reciente proyecto cinematográfico, una película en inglés en la que interpretó al escritor argentino Jorge Luis Borges.

La cinta aborda la amistad entre Borges y Jay Parini, quien conoció al destacado autor durante su juventud y posteriormente escribió sobre aquella experiencia.

En conversación con Ex-Ante sobre esta etapa de su vida, Gnecco reconoció que radicarse fuera de Chile, específicamente en Francia, le permitió tomar distancia de una cotidianeidad que se había vuelto difícil para él.

“En mi caso, salir un poco de esa carga diaria, que en Chile para mí era insoportable, me permitió tomar distancia. No solamente vivir fuera de Chile, sino que tal vez hacer este personaje de Borges me ha dado herramientas para mirar las cosas desde otra perspectiva. Eso me ha permitido sentirme más libre, más liviano”, expresó.

Luis Gnecco y el desafío de interpretar a Borges

El actor aseguró que asumir el papel del autor de El Aleph significó enfrentarse a una figura de enorme relevancia, aunque recalcó que su labor no consistió en transformarse en un especialista en su obra.

“Sí, un poco. Porque interpretar a Borges significa asumir un personaje de una categoría y un peso enorme. Es un privilegio haber interpretado a Neruda -en la película de Pablo Larraín- y a Borges, pero la tarea del actor no es transformarse en un experto literario. Para eso me faltarían 40 años de estudio”, señaló.

En ese sentido, explicó cuál fue su principal objetivo durante los meses de preparación: “Lo que tienes que hacer, en cuatro o cinco meses de preparación antes de una película, es transformarte en alguien capaz de darle carne y hueso a un ser humano. Esa fue mi tarea con Borges: ¿cómo le das carne a ese monstruo, en el buen sentido, a ese genio? La película, la historia, el guion y la dirección apuntan justamente a hacer del escritor trasandino un personaje humano”.

Gnecco recalcó que la producción no se centró exclusivamente en Borges, sino que tuvo como eje el vínculo que desarrolló con Parini.

“Es la historia de una relación, de una amistad. El autor de la novela era un joven estudiante en los años 70 que se encontró con el autor de El Alpeh y que finalmente se transformó en un gran escritor y académico. Él mismo dice que probablemente no habría hecho lo que hizo sin ese encuentro con Borges. Por eso la película es una historia muy humana”, sostuvo.

La positiva recepción de la película

Gnecco también destacó el ambiente que se generó durante el rodaje y valoró al equipo que trabajó en el proyecto.

“Toda esta historia estuvo rodeada de personas muy buenas y muy humanas: el director, el autor de la novela, el guionista, el director de fotografía. Por ejemplo, Chris North, que fue director de fotografía de Succession, hizo un trabajo extraordinario. Para el estreno en Edimburgo, donde tuvimos muy buenas críticas, me di cuenta de algo muy bonito: Chris había regalado a cada integrante del equipo un libro con fotografías que había tomado durante el rodaje. Era una verdadera joya fotográfica. Eso hizo que la película terminara mostrando a un Borges humano, un Borges de carne y hueso. Eso es lo que me interesa como actor”.

Según relató, la recepción durante su paso por Edimburgo fue especialmente positiva e incluso protagonizó un particular encuentro con Kenneth Branagh.

“Fue muy exitosa y tuvimos muy buenas críticas, incluso de críticos muy duros. Uno muy famoso habló maravillas de la cinta. Se me acercó Kenneth Branagh a conversar, le encantó la película y me dijo, en broma, cuánto le habíamos pagado a ese crítico para que hablara bien de la cinta, porque era un tipo que no hablaba bien de nadie. Fue un momento muy simpático”, recordó.

La producción terminó su rodaje durante 2025 y comenzó durante 2026 su recorrido. Sobre lo que pueda ocurrir en el futuro con el filme, Gnecco comentó: “Estoy viviendo un muy buen momento. Esta película se terminó de filmar en 2025 y recién ahora, en 2026, inicia con calma su camino. No sé hasta dónde nos va a llevar”.

Luis Gnecco abordó polémico vínculo de Borges con Pinochet

Otro aspecto que el intérprete debió enfrentar fue la controvertida relación del escritor argentino con Augusto Pinochet, considerando la visita que realizó Borges a Chile.

“Cuando a Borges lo invitaron a Chile, María Kodama le pidió que no fuera porque Pinochet era un dictador. Pero Borges respondió que ya había aceptado la invitación. Para él, Pinochet era el presidente en ejercicio de una nación y había un código de honor detrás de su decisión”, explicó.

“Además, Borges venía de una familia de militares que, de alguna manera, habían determinado la independencia de Argentina. Era un hombre que tenía una relación particular con ese mundo”, agregó.

Respecto a cómo interpretó aquella decisión del escritor, Gnecco fue claro: “Yo entiendo por qué Borges lo hizo, entiendo por qué fue y entiendo después por qué se arrepintió. Eso es todo lo que puedo decir”.

Finalmente, el actor reflexionó sobre la forma en que un intérprete debe enfrentarse a personajes que presentan episodios o facetas controvertidas.

“Los actores tenemos que entrar a los personajes sin prejuicios, sin barreras. Nuestra tarea es entenderlos, no juzgarlos. Pienso en Bruno Ganz cuando interpretó a Hitler. Cuando lo querían linchar por haber hecho un Hitler tan real, justamente lo que había conseguido era darle una dimensión humana al personaje. Cuando haces personajes así tienes que darles una cara de verdad”, sostuvo.

“No se trata de salvarlos, sino de entenderlos. Juzgarlos sirve para escribir una tesis o un ensayo. Pero para interpretarlos tienes que entrar sin prejuicios. Sólo así puedes darles verdadera carne y hueso”, cerró.