La desconocida historia de Jesse & Joy: criados bajo la dura mano de un padre pastor evangélico
Jesse & Joy Huerta son conocidos por su música que toca el corazón, pero detrás de su éxito hay una historia familiar llena de sacrificios, amor y lucha.
Criados en una familia profundamente religiosa, ambos hermanos vivieron bajo la estricta disciplina de su padre, Eduardo Huerta, quien era pastor evangélico.
Su figura autoritaria marcó su vida y su música, y su legado sigue presente en la forma en que ambos enfrentan el mundo.
Jesse & Joy y la dura mano de su padre
En el documental Jesse & Joy: Lo que nunca dijimos (2025), Joy reveló que su vida estaba completamente controlada por su padre, quien les imponía restricciones severas.
El deseo de escapar de ese control fue lo que los motivó a luchar por su música y, eventualmente, a encontrar su lugar en el mundo.
Mientras que Jesse Huerta, el hermano mayor, fue criticado por su progenitor al convertirse en padre a los 21 años, Joy siempre estuvo marcada por el ideal de ser “la hija perfecta”.
Sin embargo, la presión de cumplir con las expectativas paternas la llevó a sentirse atrapada, especialmente cuando conoció a su actual esposa, Diana Atri. Joy pensaba: “Le voy a romper el corazón a mis papás y, aparte, me voy a ir al infierno”, confiesa Joy.
La muerte de su padre en 2013 fue un punto de quiebre en sus vidas. Joy, en una entrevista en La Saga, expresó la crisis existencial que vivió tras su muerte: “Cuando fallece mi papá tuve la crisis existencial más fuerte que yo he tenido, porque me vinieron encima millones de cosas”.
La especial dedicatoria a su fallecido padre
En Viña 2026, su regreso al festival estuvo marcado por un emotivo homenaje a su padre. Antes de interpretar Un Besito Más, Joy recordó cómo su padre siempre soñó con verlos cantar en la Quinta Vergara.
Con la voz quebrada, dijo: “Él no alcanzó a ver el Festival con nosotros, pero Jesse dice que él estaba en el mejor palco de todos”.
El público respondió con una ovación, y el dúo recibió la Gaviota de Plata y la Gaviota de Oro, consolidando su éxito en la tercera vez que se presentaban en el festival.