La noche de este lunes se vivió la esperada final del reality Mundos Opuestos, instancia en la que Juan Pedro Verdier y Daúd Gazale se enfrentaron en un intenso duelo en vivo desde la explanada del Estadio Nacional.
Recordemos que ambos finalistas llegaron a esta instancia tras imponerse en sus respectivos “tiempos”, lo que anticipaba una competencia de alta exigencia física.
En juego estaba un premio de 25 millones de pesos, uno de los más altos en la historia de los realities en Chile.
La prueba final estuvo compuesta por cinco complejas etapas. En la primera, los competidores debieron desplazarse suspendidos en el aire, sujetos a arneses, para recolectar pañuelos que flotaban en altura.
Posteriormente, ya en tierra firme, avanzaron hacia una nueva estructura donde debían elevarse nuevamente para continuar con el circuito.
Más adelante, enfrentaron una exigente prueba en la que debían liberar una esfera de concreto utilizando un hacha, antes de dirigirse a la etapa final, donde debían obtener el “testimonio dorado” que definiría al ganador.
Una final de alta tensión: el flamante ganador de Mundos Opuestos
El desarrollo del duelo no estuvo exento de polémicas. Durante la primera fase, Gazale manifestó reclamos hacia la producción, acusando diferencias en la posición inicial respecto a su contrincante.
“Bajenmé por la conchat…” o “Me cagaron“, fueron parte de las quejas inicales del exdeportista.
A pesar de ello, la competencia se mantuvo estrecha, con momentos de empate técnico durante gran parte del recorrido.
Fue en las primeras etapas donde Verdier logró sacar una leve ventaja, la que supo administrar a lo largo del circuito, pese al evidente desgaste físico.
Gazale, en tanto, se mantuvo presionando hasta el final, pero no logró completar todo el duelo.
Así, tras completar todas las pruebas, Juan Pedro Verdier se coronó como el gran ganador de Mundos Opuestos, adjudicándose otros 25 millones de pesos en una definición marcada por la tensión y la exigencia.
Exhausto y desplomado junto a la ayuda de paramédicos, el uruguayo celebró junto a su familia y amigos: “Es muy difícil hablar porque estaba a punto de desmayarme después del tercer pañuelo”, expresó.
“Escuché a mi familia gritar, a todo el público apoyándome. Me sentí muy bien”, continuó.
Cabe mencionar que, tal como había prometido, Juan Pedro aprovechó la instancia para dar un importante paso: le pidió matrimonio a su pareja, Karen Paola, quien estuvo apoyándolo durante la final.