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José Miguel Viñuela generó polémica en el festival I Love Reggaeton al intentar contener al público durante problemas técnicos que desencadenaron la molestia de 25.000 personas y la salida enojada de Tito el Bambino del escenario. Viñuela relató su experiencia en el podcast En el Ojo, donde reveló que se vio presionado por la producción para seguir animando a pesar del caos, lo que lo llevó a decidir abandonar el evento junto con el artista puertorriqueño. El periodista se sintió frustrado al ser instado a continuar en un ambiente tenso y finalmente optó por retirarse.
José Miguel Viñuela se vio envuelto en una complicada situación que terminó con el mismísimo Tito el Bambino enojado, con 25.000 personas quejándose y Viñuela “arrancando” del lugar.
En el podcast En el Ojo, el periodista contó su desafortunada historia animando el festival I Love Reggaeton el pasado 28 de marzo. “Estaba muerto de susto. Me van a pifiar”, partió contando.
Según detalló, todo comenzó cuando el show empezó a desordenarse por problemas técnicos. En ese contexto, Viñuela intentó contener al público, pero la situación se volvió insostenible.
“Pensé que la gente me gritaba ‘rico, rico’, pero estaban pidiendo a ‘Tito, Tito’”, explicó, aludiendo a Tito el Bambino, quien había salido del escenario.
El problema fue mayor: “Tito cantó un par de canciones, pero empezaron los problemas técnicos y se fue, dijo ‘voy y vuelvo’, y no volvió nunca más”.
La situación se agravó cuando otros artistas tampoco pudieron presentarse. “Al final tenían que salir Alexis & Fido y por los problemas técnicos no se escuchaba nada… dijeron ‘nosotros nos salimos’”, relató.
Mientras tanto, desde la producción le exigían seguir animando. “Los españoles me decían ‘coño, anda a rellenar’, yo les decía ‘qué quieres que haga si no tengo nada’”, recordó.
Incluso, le dieron indicaciones básicas para mantener al público entretenido: “¡Pues que levanten una mano, que levanten la otra, que hagan la ola. Joder eres animador!”.
José Miguel Viñuela se molestó y decidió irse al igual que Tito el Bambino
Con cerca de 25 mil personas manifestando su molestia, la tensión llegó a su punto máximo. Según contó, un productor le pidió que siguiera saliendo al escenario pese al caos.
Fue ahí cuando reaccionó: “Bueno, ¿y cuánto me pones arriba de la mesa? ¿Qué culpa tengo yo? ¿Quieres que ponga la cara y que la gente me fune después?”.
Finalmente, tomó una decisión. “Le dije al público: ‘Vamos a hacer un compromiso, voy a ir para atrás a ver qué podemos hacer y les cuento’”, relató.
Sin embargo, eso no ocurrió. “Me subí al auto y me fui”, cerró.