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Joaquín Méndez enfrentó los “dolores de parto” con gritos desesperados y terminó en el piso

joaquín Méndez y los dolores de parto
La hora de jugar | Mega
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Joaquín Méndez experimenta dolor de parto en divertido y sufrido momento en La hora de jugar (Mega), al ponerse en “los zapatos” de su pareja embarazada. Conectado a una máquina simuladora de contracciones, Méndez pasa de la incomodidad a la desesperación, pidiendo cesárea urgente y gritando por alivio mientras lucha con los intensos dolores. Reconociendo la fortaleza de las mujeres, Joaquín finalmente concluye que los hombres no están preparados para enfrentar el parto.
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Un momento tan gracioso como sufrido se tomó el estudio de La hora de jugar (Mega), luego de que Joaquín Méndez aceptara vivir los “dolores de parto” y así ponerse en “los zapatos” de su pareja Amanda Martínez, quien está en los últimos días de embarazo y a punto de convertirse en mamá.

“Todos queremos que tú vivas esto”, le advirtió Tita antes de comenzar, mientras le instalaban los parches. Joaquín, entre nervioso y desconfiado, no ocultó su incomodidad: “Permiso, Mandy, con respeto”, lanzó, anticipando que la cosa se venía seria.

En medio del programa, su compañera Tita Ureta le propuso una experiencia que, según dijeron al aire, buscaba que el animador sintiera “lo más similar” a las contracciones que enfrentará Amanda “de aquí a la próxima semana”. Para eso, le conectaron una máquina que simula dolores de parto mediante impulsos.

Y apenas subieron la intensidad, su reacción lo dijo todo. “Para, para, para… Tita, por favor, esto es suave… ¡despacio!”, rogaba, intentando negociar con la máquina como si eso sirviera de algo. Pero la calma duró poco: el animador pasó rápidamente del humor al drama.

Joaquín Méndez sintió los dolores de parto

“¡Necesito algo para morder!”, gritó desesperado en pleno estudio después del las primeras contracciones que simulaban un parto, mientras le acercaban un rollo de papel. “¿Pero cómo voy a morder eso?”, reclamó, sin encontrar consuelo… hasta que llegó el “golpe” fuerte.

Cuando el nivel se disparó, Joaquín no pudo disimular el impacto: “No, chicos, por favor, ¡cesárea urgente!… No, eso no es normal… ¡fuertísimo!”, lanzó, asegurando incluso que vio el número alto en el panel: “Lo vi, lo pusiste en 15… ¡fuertísimo!”.

La escena escaló a tal punto que Joaquín Méndez terminó en el suelo, sudando y tratando de recuperarse. “Estoy todo transpirado”, dijo, aún shockeado, mientras reconocía —con una mezcla de respeto y honestidad— que los hombres no están hechos para vivir un parto: “No estamos preparados para esto los hombres… sin duda las mujeres son especiales y pueden aguantar eso”.

Ya más calmado, cerró con una frase que le sacó risas al equipo, pero también dejó el mensaje clarito, pensando en Amanda y el parto que se viene: “Tita, me pegó un tirón que me dejó en el piso. Fue tremendo. De verdad”.

Revive aquí la escena: