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El Clan desafió al lago General Carrera, pero enfrentaron complicaciones al notar su gran extensión. Tras reunirse con la Armada de Chile para garantizar la seguridad, se embarcaron en kayaks a las 2:50 am. En medio del lago “Chelenko”, con aguas turbulentas, algunos sufrieron problemas y tuvieron que ser rescatados por la Armada. Tras horas de travesía, el líder Pangal logró cruzar el lago con éxito, mientras otros debieron retirarse debido al cansancio y el clima adverso.
Los integrantes de El Clan se propusieron el desafío épico de cruzar el imponente lago General Carrera desde Puerto Río Tranquilo hasta Puerto Ibáñez. Sin embargo, la naturaleza les tenía preparada una buena dosis de complicaciones.
Al llegar a Chile Chico, el grupo dimensionó la real magnitud de la travesía, notando que el lago era mucho más ancho de lo que creían.
Para hacer las cosas bien y evitar tragedias, el equipo se reunió previamente con la Armada de Chile. La institución se preocupó de que tuvieran todos los conocimientos y el equipamiento necesario para la seguridad.
Esta reunión previa dejó fascinada a una de las integrantes, Canela Astorga, quien confesó: “Me sentí un poco como en una película de acción, con un plan tremendo creado para nosotros”.
Madrugada de remo y el despertar del gigante “Chelenko” de El Clan
El gran día arrancó tempranísimo. A las 2:50 de la mañana saltaron de la cama para dirigirse al punto de partida, aprovechando que el clima se veía amigable.
Se dividieron en grupos, subieron a sus kayaks y comenzaron a remar con la mente fija en los 40 kilómetros de ancho del lago. Antes de salir, Pangal Andrade les inyectó motivación: “Métanse en su mente que el que quiere puede”.
Pero el lago, bautizado por los locales con el mapudungun “Chelenko” (que significa aguas turbulentas), no se las iba a dejar tan fácil.
Diego, otro de los aventureros, relató el drástico cambio de escenario: “A medida que empezamos a meternos a la entrada del lago, la cosa cambió”.
El agua se picó, la tranquilidad desapareció y olas gigantescas comenzaron a desviar los kayaks de su ruta original. El mismísimo Pangal lo confirmó en el momento: “Por algo le dicen aguas turbulentas”.
Sustos, hipotermia y rescate
La situación se puso color de hormiga para Diego y Lorenzo. Su kayak empezó a llenarse de agua, perdiendo por completo el control de la embarcación. Ante el peligro inminente, la Armada tuvo que intervenir de urgencia para subirlos a bordo de su patrullera.
Por si fuera poco, las gélidas aguas le pasaron la cuenta a Chagual, quien comenzó a sufrir tanto frío que sus compañeros alertaron sobre “principios de hipotermia”, obligándolo a abandonar la actividad.
Ante este adverso panorama, todo el equipo tomó la decisión de subirse a la embarcación de la Armada para volver a tierra firme, avanzar un tramo a pie y luego retomar el remo.
Al volver al agua, y para ponerle una cuota de humor al sufrimiento, empezaron las típicas apuestas sobre quién llegaba a la meta y quién no.
Ya sumaban 9 eternas horas de travesía cuando el clima empeoró drásticamente otra vez. El cansancio y el riesgo extremo hicieron que varios decidieran retirarse definitivamente de la ruta. Sin embargo, demostrando una resistencia, Pangal logró cruzar el lago y coronar la jornada.