La lujosa mansión de 600 metros cuadrados de la actriz y modelo Cara Delevingne en Los Ángeles, Estados Unidos, fue consumida por las llamas.

El incendio dejó dos personas afectadas: un bombero y una persona que estaba en la casa cuando ocurrieron los hechos.

Los bomberos indicaron que el incendio consumió una habitación en la parte trasera de la casa, se convirtió en un fuego voraz en el ático y derrumbó el tejado de la propiedad.