Un momento conmovedor se vivió en el más reciente capítulo de Socios de la parrilla a domicilio, donde Pancho Saavedra, Pedro Ruminot y Jorge Zabaleta visitaron al comediante Jorge Alís.
En una conversación íntima, el argentino compartió uno de los hitos más importantes de su carrera: su debut en el Festival de Viña del Mar, un evento que, además de marcar un antes y un después en su trayectoria profesional, también dejó una huella profunda en su vida personal.
Durante el relato, el humorista recordó un doloroso episodio de su juventud que lo acompañó durante años.
“Mi papá me decía que yo no iba a llegar a nada por dos palabras: ‘No sirve’“, confesó Alís, aludiendo a una frase que su padre repetía en tono de broma frente a sus amigos. Sin embargo, para él, esas palabras fueron un golpe muy difícil de superar.
“Se cagada de risa. Lo hacía como de humor con mis amigos, pero para mí fue duro, como un martillazo”, expresó con nostalgia, revelando el impacto emocional que tuvo ese comentario en su vida.
Algo que parecía un chiste, inicialmente, se convirtió en una carga pesada que lo acompañó durante mucho tiempo.
Emoción de Jorge Alís conmovió a los Socios hasta las lágrimas
Al recordar ese episodio, Alís relató cómo, durante su presentación en la Quinta Vergara, pensó en esas palabras mientras escuchaba las reacciones del público.
Recordemos que esto ocurrió en el año 2014, y que partió con todo en contra, pues la gente pifiaba tras el final del show de Laura Pausini. Sin embargo, cuando pasaron los primeros 5 minutos, ya llegaron las primeras risas gracias a su rutina.
“Me di vuelta a tomar agua y se me apareció la misma histria del ‘No sirve’, pero fue como ‘Sí sirve’“, recordó con la voz entrecortada, visiblemente emocionado, conmoviendo a los conductores del programa.
“Fue muy lindo para mí porque no tenía guita, ni casa ni lo que me mantenía… Que me griten ‘argentino qlo’ está bien, pero si además me gritan ‘fome’, eso ya no lo quería tener“, confesó.