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Hernán Contreras se consolida como villano en nueva apuesta vertical: “He desarrollado cara de malo”

Hernán Contreras se consolida como villano en nueva apuesta vertical: “He desarrollado cara de malo”
Canal 13

En 2025, Hernán Contreras fue uno de los primeros actores chilenos en empezar a hacer teleseries verticales: fue el villano de El obrero que me enamoró, que Canal 13 lanzó en sus plataformas digitales. Y este 2026 va por más en el mismo formato y por otro rol malvado.

El intérprete será uno de los antagonistas de Madre de familia, la mininovela que la señal de Inés Matte Urrejola estrenará el martes 8 de septiembre en 13Go, Instagram (@mininovelas13), TikTok, Youtube Shorts y Facebook del 13.

¿De qué trata Madre de familia?

Tras años de distancia y silencios, la repentina desaparición de Leonora Altamirano (Ximena Rivas), la implacable matriarca de una familia poderosa, obligará a sus tres hijos, Esteban, Mauricia y Gaspar, a reunirse en la aislada casa del bosque donde ella vive.

Lo que parece una emergencia, pronto revelará su verdadera naturaleza cuando se descubra que Leonora no está perdida, sino que se mantiene oculta en un búnker desde donde observa cada movimiento a través de cámaras, escuchando conversaciones, registrando traiciones y midiendo lealtades.

Sabe que le queda poco tiempo de vida y ha decidido someter a sus herederos a una última prueba para descubrir quién merece su fortuna y quién no.

Hernán Contreras interpretará a Esteban Godán en la que será la novena teleserie vertical de Canal 13, el hijo mayor, ambicioso y orgulloso de Leonora Altamirano, acostumbrado a sentirse el sucesor natural y dispuesto a cruzar límites para asegurar su lugar.

Un nuevo villano

Es entretenido hacer el villano porque tiene muchas más teclas que tocar. Está armando planes y organizando cosas, entonces son más capas las que se pueden abordar, a diferencia del héroe. El héroe sufre lo que hace el villano, sufre las consecuencias de todo. Entonces es divertido, en ese sentido, hacer al villano”, confiesa el actor.

De hecho, ya lleva varios malvados en TV, en especial en el último tiempo, como en la serie Helga y Flora y en las mininovelas El obrero que me enamoró y ahora Madre de familia. “Es curioso que me estén llamando últimamente de villano. Parece que con los años he desarrollado una cara de malo… y yo feliz de estar trabajando en personajes así y poder contar historias, meterse en estos rollos, personificar lo que un guionista escribe y, lo principal, que a la gente le guste”.

Hernán Contreras destaca su aprendizaje en el formato vertical

El intérprete destaca que “yo seré Esteban, el mayor de los hijos. Es orgulloso y ambicioso, y lo que me gusta de esta historia es que es la primera de suspenso en vertical en Canal 13, un thriller, en un tono más serio y más denso”.

“Está buena la historia en el sentido de que pasan muchas cosas, como en todas las otras verticales, pero en esta se tiene el ir regulando entre qué momentos tienes que tener silencios y en qué momentos hay que explotar. El personaje que me toca a mí es bastante impulsivo, tiene momentos de rabia y de enojo, pero también trata de organizar cosas”.

“Encuentro entretenido hacer este personaje y por eso esta historia me gusta. Es completamente distinta a El obrero que me enamoró, que era un género más melodrama. También me tocaba hacer a un villano, pero tenía esas cosas media caricaturescas a ratos de ser el malo, y esta no. Va en un tono más en serio“, advierte.

Acerca de seguir haciendo teleseries verticales, Contreras declara que “estoy feliz de estar trabajando en este proyecto, porque el 13 comenzó con este formato en Chile. Hice la segunda vertical del 13 el año pasado y que ahora me hayan llamado de nuevo me tiene muy contento. Es volver a probar otra historia en el mismo formato, lo cual es entretenido e intenso”.

Hernán también comenta que “ya se conoció el mecanismo de cómo hay que grabar, cómo tiene que funcionar el equipo y cómo hay que hacer la actuación y regular todo. En las primeras se trató de un tono más exagerado, entendiendo que es como lo que se hacía afuera, en modo internacional, pero ahora, encontrando el código que puede servir o que ha ido dando resultados con el público chileno, ya se conoce el mecanismo, el sistema y las cosas van avanzando más rápido“.

En esa línea, sintetiza que “en las verticales se pueden probar distintas cosas y uno como actor también siente mayor libertad para poder actuar e ir regulando esa actuación. Ya se nota que hay un conocimiento mayor del formato, así que todo fluye y gusta más”.