Durante la noche de este sábado, se emitió un nuevo capítulo de La Divina Comida en Chilevisión, el que tuvo como invitados a Millaray Viera, Don Rorro, Michelle Carvalho y Pablo Vargas.

Este último, durante la noche en que recibió a los comensales en su casa, reveló cómo se acercó a la danza en su infancia y terminó siendo bailarín.

Comenzando con el plato de entrada, Pablo Vargas se refirió a cómo su vida se ligó a esta actividad cuando era un niño.

Según contó, “es muy divertida la historia, porque yo cuando más chico era bien gordito, además enfermizo, porque era asmático, entonces mi mamá, motivándome, me inscribió en los talleres folclóricos del colegio para poder adelgazar“.

Añadió que le prohibieron la actividad física debido a su condición, sin embargo, logró desempeñarse tan bien en el baile que, a los tres meses, postuló al Bafochi, el Ballet Folclórico de Chile.

Eso lo llevó a estudiar Licenciatura en Educación Física en la Universidad Cardenal Silva Henríquez, por esto dejó el Bafochi, pero comenzó su carrera en la televisión, participando del matinal de Chilevisión, Así de simple, animado por Patricio Strahovsky y Laura Silva.

La amistad de Pablo Vargas y Rodrigo Díaz

En ese momento, Pablo Vargas comenzó a conocer gente en el medio, aunque fue su amigo Rodrigo Díaz quien lo llamó para contarle del casting en TVN para el programa Rojo, fama contrafama.

El bailarín comentó que, animado por Díaz, llegó al canal, donde Eduardo Domínguez y Rosita Piulats lo invitaron a realizar el casting para ingresar el programa.

Pablo Vargas fue el último participante que postuló a Rojo y quedó en la selección final, comenzando una extensa carrera en el espacio de talentos.

En la conversación también reveló que, antes del programa, era amigo de Yamna Lobos y Rodrigo Díaz, con quien en un momento se distanciaron debido a diferencias que vivieron.

Sin embargo, Pablo aseguró que la amistad se retomó al 100%, siendo Rodrigo Díaz uno de sus mejores amigos y de las personas más importantes de su vida.