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Fernando Solabarrieta reveló detalles de su entrevista con Mara Sedini en Sin Filtros, destacando su rol como conductor y la importancia de permitir que el entrevistado se exprese. Consideró que la entrevista marcó pauta y destacó la necesidad de cuestionar la verdad. Solabarrieta reconoció que el momento en que Sedini reveló información sobre la interna política generaría repercusiones. Proyectó su futuro en el programa, combinando su faceta de animador con el periodismo deportivo. Además, expresó su enojo con un panelista por insinuar un “lavado de imagen” a la exministra antes de la entrevista.
Tras la comentada entrevista a Mara Sedini en Sin Filtros, Fernando Solabarrieta reveló detalles de su conversación con la exministra vocera de gobierno y su rol en la conversación.
A días de ese momento, el periodista recordó cómo manejó el momento televisivo y evaluó su desempeño en su primera entrevista política.
En entrevista con The Clinic, reveló que se lo tomó como una oportunidad, considerando que solo llevaba cinco días como conductor titular del espacio.
“Me di cuenta de inmediato de que estaba ante una entrevista que podía marcar pauta, sin ninguna duda. Yo creo que cuando uno entrevista, y puedo estar equivocado, tienes que darle el espacio al entrevistado para que diga la verdad. Tienes que ser cuestionador, sobre todo si sientes que te está mintiendo; ahí tienes que apretar”, partió diciendo.
Además, a su parecer, se dieron tres características para que la conversación funcionara:
“Cuando lo que estás escuchando es la verdad del entrevistado, uno debe exponerla con cuestionamientos, con sentido crítico, sacando cuñas que sirvan, que dejen algo para el debate o que generen noticias”.
Así abordó Solabarrieta las revelaciones de Sedini: “Este es su titular de mañana"”
Al ser consultado por el momento en el que Sedini comenzó a revelar cosas sobre la interna del comité político, el también relator deportivo contó que, en su rol de entrevistador, reconoció ese momento como uno que dejaría repercusiones.
“Me di cuenta cuando ella empezó a hablar abiertamente del segundo piso, cuando dice, por ejemplo, ‘eres actriz, actúa’. Dije: ‘uy, este es su titular de mañana. Y después otro titular, y después otro”, afirmó.
También, comparó la entrevista política con los diálogos del contexto deportivo.
“Los contenidos son distintos, pero la entrevista, el formato, es el mismo. Cuando estás frente a un futbolista que te está dando cosas que no ha dicho antes, es lo mismo que frente a una exministra que está diciendo cosas que sientes que pueden tener trascendencia. La diferencia es, obviamente, que los contenidos son distintos, tal vez unos más importantes que otros”.
Sobre su rol durante la entrevista a Sedini, Solabarrieta reconoció que en un punto hizo una autocrítica sobre su comportamiento, pero que el fondo había cumplido con su labor.
“Yo sentí que hice las preguntas que tenía que hacer. Y el cuestionamiento… incluso en algún momento me pareció que había sido poco gentil, pero bueno, no se trata de ser gentil como entrevistador. Respetuoso, pero con sentido crítico. Bastan las repercusiones y las consecuencias que ha tenido la entrevista para saber si fue o no un lavado de imagen”, admitió.
Al cierre, el periodista proyectó su futuro en Sin Filtros, donde tiene contrato hasta comienzos de enero. Durante su etapa en el programa político dijo que buscará desarrollar su faceta de animador, pero que, en paralelo, quiere mantenerse en el periodismo deportivo.
Solabarrieta explicó su enojo con panelista por entrevista a Sedini
El día anterior a la entrevista, el conductor protagonizó un tenso cruce con el panelista Cristopher Valdivia, quien deslizó la idea de que iban a hacer un “lavado de imagen” a la exministra.
Sobre ello, Fernando Solabarrieta reconoció que “sí, me molesté. Después incluso sobreactué. O sea, yo no voy a arriesgar casi 35 años de trayectoria por hacer una entrevista. Vengo llegando a este mundo, no tengo para qué, no tiene sentido”.
“Y me pareció más injusto que a priori alguien me lo diga sin haber visto siquiera la entrevista. Entonces me pareció importante fijar una posición, porque era una falta de respeto hacia mi profesión, dudar incluso de mi honestidad profesional“, agregó.