Una serie de reacciones causó la eliminación de Faryd García de El Discípulo del Chef, participante que se posicionaba como uno de los favoritos para ganar el programa de televisión.

De hecho, el ganador de MasterChef sorprendió con su plato dedicado a la palta, luego de que la preparara de cinco texturas diferentes, lo que no fue suficiente para Yann Yvin, quien prefirió la presentación de Joaquín Winter.

De esta forma, Faryd dijo adiós al equipo rojo y a El Discípulo del Chef, un resultado que le rompió el corazón a él y a cientos de televidentes, luego de que se mostrara sumamente emocionado en pantalla por su partida.

A dos días de la decisión del chef francés, el exparticipante del programa de cocina conversó con Página 7, y entregó sus impresiones de su inesperada y repentina salida del programa.

Con los ánimos más tranquilos que el pasado 7 de agosto, Faryd manifestó que su salida fue “muy temprana. Quería dar más, no podría decir si fue justa, pero sé que podría haber dado más”.

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“Mis expectativas era demostrar todo lo que he aprendido, el trascurso de mi carrera que había en las redes, y demostrarle a la gente que con esfuerzo uno puede conseguir cualquier cosa”, dijo.

En desacuerdo

A su vez, el ahora exparticipante de El Discípulo del Chef, cuestionó la decisión de Sergi Arola para llevarlo a eliminación, asegurando que no cree que él debería haber sido elegido para participar.

“La modalidad era similar a la de Masterchef. Como han dicho en redes sociales, donde me consideran uno de los buenos, no puedes mandar al tiro al choque a gente buena, deberían eliminar a los más débiles, pero bueno, él es el chef, y él sabrá lo que hace”, sostuvo.

Eliminación de El Discípulo golpeó a la familia de Faryd

Aunque el capítulo se grabó hace algunas semanas, recién este domingo el círculo más cercano de García pudo ver su participación, lo que provocó mucha emoción en su familia, sobre todo en su hijo.

“Vi el capítulo con mi familia y fue igual de doloroso que la primera vez. Todos lloraron, pero lo que me dio más pena de todo esto fue mostrarme débil ante mi hijo, porque al verme llorar se puso muy sentimental, él tiene siete años, se emocionó demasiado y lloró”, expresó afectado.

Y añadió: “Intenté calmarlo, y decirle: ‘Hay que darle para adelante’, pero eso me destruyó más y pensé: ‘Por la cresta, por una palta"”.