Un emotivo discurso protagonizó Julio César Rodríguez al recibir el premio a Mejor Programa Digital por Seré Weón en los Premios Cordillera 2026, instancia en la que reflexionó sobre el crecimiento de la industria del streaming e hizo un llamado a la unión entre quienes forman parte de ella.

El comunicador subió al escenario junto a Felipe “Chelipe” Cárdenas y Vasco Moulian, con quienes comparte el proyecto, y aprovechó el reconocimiento para agradecer a quienes participan en Yuly, su canal de streaming.

En su intervención, también recordó el impacto que tuvo la llegada de Cata Days a Fiebre de Baile, destacando cómo una oportunidad puede cambiar la vida de alguien que viene del mundo digital.

“Se cierra un círculo y es muy loco. A veces pequeñas decisiones, como escuchar a alguien de la calle, pueden transformar la vida de una persona“, reflexionó.

“Les quiero mandar un abrazo gigante a todos los que hacemos digital. Creo que es muy importante en estos tiempos estar unidos”, expresó, extendiendo el reconocimiento a quienes trabajan diariamente para sacar adelante esta industria y conseguir mejores condiciones para crecer.

El origen de Yuly y su llamado a ser más luminosos

Uno de los momentos más personales de su discurso llegó cuando recordó cómo nació Yuly, proyecto que impulsó junto a sus amigos en una etapa compleja de su vida profesional.

“Les quiero contar que Yuly fue creado en un momento de mi vida en que la carga de hacer un matinal me estaba afectando psicológicamente. Me junté con Chelipe, con mis amigos, y era demasiado la carga, el sufrimiento, lo oscuro. Y ahí les dije a los chiquillos: ‘Tenemos que crear algo luminoso, divertido, para poder equilibrar esto’”, relató.

En esa línea, explicó que el nombre del canal está inspirado en su hija July y que la idea siempre ha sido construir un espacio lleno de colores, alegría y diversión, abierto a la creatividad y a quienes quieran sumarse.

Finalmente, Rodríguez hizo una reflexión sobre el escenario actual del país y llamó a no perder el entusiasmo, pese a las dificultades económicas que enfrenta la industria.

“Esto no es política, es de corazón. Estamos viviendo un momento donde el país está súper pesimista, oscuro y gris. Que nos recorten las lucas, pero que no nos recorten el corazón; que nos bajen los presupuestos, pero no las ganas de soñar”, cerró.